Mikolaj-Zielinski

¿Eres un marciano?
-Ríe-. Mucha gente se lo tomó en serio hasta niveles ridículos. He tratado de explicar lo que pasó, pero algunos se rehúsan a creerme. La verdad es que uno de los requisitos para postular al programa era demostrar tu creatividad y sentido del humor. Así que, en vez de decir “soy creativo” o “tengo buen sentido del humor”, pensé que era mejor dar un ejemplo. Lo divertido es que ahora no está claro de dónde soy. En los comentarios del video la gente dice cosas como “¿A quién se le ocurre subirse a una nave espacial con un idiota que se cree marciano?”. La gente puede pensar lo que quiera. Lo único que me importa es lo que el doctor Norbert Kraft piense de mí.

¿Él es el encargado de seleccionar a los que van a viajar?
Sí.

¿Cómo fue que llegaste a postular para ir a Marte?
Hace un año y medio, una semana antes que cerraran las postulaciones, envié mis datos a Mars One, pero primero me aseguré que no fuera una estafa. Me fijé muy bien en las personas que componían el equipo. Estaba Gerardus`t Hooft, ganador del premio Nobel de Física, un ex astronauta de Malasya y muchos otros científicos, leí sobre ellos y me convencí. Envié la postulación y respondí varias preguntas sobre cómo lidiar con el estrés y cómo te comportas cuando tienes miedo. En el fondo era una forma de demostrar qué tan estable es tu personalidad y la manera que tienes de superar problemas. Además tuve que mandar un video, el que todo el mundo vio y me hizo famoso.

¿Cómo fue el proceso de selección?
Postularon unas 6 mil personas, de ellos seleccionaron 1.057 candidatos. Tuvimos que hacernos unos chequeos médicos, los mismos que te piden para ser piloto de avión. A base de eso se escogió a 700 personas. Luego nos dieron material de estudio sobre Marte y nos hicieron una prueba individual sobre su geología, geografía, expediciones anteriores y muchas otras cosas. En la entrevista querían medir nuestra habilidad para aprender rápido y la comprensión de los peligros de la misión. Esta es una misión riesgosa, hay que estar consciente que todo puede fallar.

¿Cuáles son los riesgos más grandes?
Hay muchos, pero supongamos que logramos aterrizar en Marte en condiciones óptimas. Una vez establecidos allá, si falla la electricidad de los paneles solares, el sistema de oxigenación también fallaría, en la práctica eso significa que solo se puede sobrevivir unos pocos días. También el agua es escasa y la misión considera la búsqueda de fuentes subterráneas, pero es teórico: habría que abastecer cada dos años la base.

¿Y ahora quedan solo 100 finalistas?
Ahora quedamos 98, dos personas se salieron del proceso.

¿Conoces a los otros candidatos?
Sí, hemos organizado convenciones para conocernos. En Estados Unidos Suiza, Holanda, Alemania y en India. En algunas estuvieron Bans Lanstrop -fundador del proyecto Mars One- y el doctor Norbert Kraft. Son eventos sobre la exploración en Marte, para difundir y promover la idea de colonización.

¿Pero quién paga por los pasajes de avión y la estada?
Nosotros. Esta fue una iniciativa de los candidatos, pero invitamos a la gente de Mars One para que dieran conferencias.
Hace algunos días el irlandés Joseph Roche, uno de los 100 finalistas y ex investigador de la NASA, dijo que todo el proyecto era una trampa diseñada para sacarle dinero a los participantes y financiar un reality show, que realmente nunca habría un viaje a Marte. ¿Qué opinas de eso?
Él es uno de los que se retiró del programa. Nunca fue a ninguna de las convenciones, así que no conoce a los otros candidatos. Tengo entendido que, como científico, quiso abrir un debate en torno a algunos resquemores que tenía sobre la misión y al proceso de selección. Pero lo hizo a través de un periodista y existe una clara política de privacidad al respecto. Hay información confidencial que no podemos compartir con nadie.

¿No te parece irregular que no se hayan organizado reuniones formales entre los candidatos y los organizadores?
Tuve la oportunidad de conocerlos en el transcurso de las cinco convenciones que hicimos. Hablé con ellos y sus respuestas fueron satisfactorias, pero entiendo que alguien que no estuvo ahí pueda dudar de la misión.

Tengo entendido que además les piden donar plata a Mars One…
Es un gran malentendido. Uno, si quiere, puede donar y recibes puntos si lo haces, pero esos puntos no tienen una utilidad real en el proceso de selección, es como un rating de participación. La mayor cantidad del presupuesto vendrá una vez que se vendan los derechos de transmisión de nuestro reality show y del despegue y aterrizaje en Marte, antes de eso solo se financia con inversionistas y donaciones. Todavía no hay nada para mostrar, pero en diez años, cuando aterricemos en Marte, este será el evento mediático más grande de la historia. Esperamos que, después de la primera tripulación de cuatro astronautas, se gane más dinero, incluso, de lo que se ganó en tres semanas de transmisión de las Olimpiadas, es decir, podría significar un ingreso de 6 billones de dólares. Pero esa plata no existe hoy, por eso se buscan inversionistas y donantes.

¿Has donado plata?
Sí, por supuesto. No me importa si no quedo seleccionado como uno de los cuatro que irán en la primera nave. Quiero sentir que estoy haciendo algo por el proyecto, es importante para nosotros como humanos. No tengo toda la plata que necesitan, pero siempre voy a hacer lo posible para ayudar. Puede que Mars One falle y haya que cancelar todo, como candidatos estamos conscientes de eso, pero quizás otros lleven a cabo la misión.

Si viajaras, ¿cómo te sientes con la idea de nunca más volver a la Tierra?
Para mí no es un asunto muy grave. Por supuesto que voy a echar de menos a mi familia, amigos, los árboles y el paisaje de la Tierra. Pero lo que voy a recibir y presenciar, lo que voy a poder hacer, es más importante para mí. No importa lo que voy a perder, sino lo que voy a ganar. Si puedo ser parte de eso, voy a ser la persona más feliz del mundo.