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El presidente de la Confederación de la Producción y del Comercio (CPC), Alberto Salas, salió a poner sobre la mesa lo que los empresarios esperan del nuevo ministro de Hacienda de Michelle Bachelet, Rodrigo Valdés. La designación del nuevo titular de la cartera ha sido vista con muy buenos ojos por el mundo privado.

En entrevista con La Tercera, Salas afirmó que valoran la llegada de Valdés a Hacienda. “Confiamos en que su trabajo permitirá mejorar las expectativas e ir despejando la incertidumbre, mejorando así el clima para la inversión. Hemos visto su disposición al diálogo y a articular acuerdos con el sector privado, lo que es un muy buen comienzo”, sostuvo.

El empresario, advirtió eso sí que para aumentar las expectativas de la economía que se han visto afectadas por la “incertidumbre” de los procesos políticos, se esperan hechos.

“Necesitamos hechos: que el diálogo público-privado no sea un diálogo de sordos, que las reformas sean buenas y justificadas, que se dejen las miradas cortoplacistas de lado y todos actúen responsablemente. Pero, además de eso, se requiere recuperar la confianza dañada, y eso pasa por la transparencia, la adecuada acción judicial en los casos que corresponda y por actuar todos correctamente, dejando las malas prácticas en el pasado”, afirmó.

Sobre el mandato de Valdés, Salas agregó que “el ministro tiene como mandato avanzar con el programa de gobierno, viendo cómo éste puede compatibilizarse con el crecimiento y la inversión. Sería importante que pueda actuar sin presiones, priorizando las verdaderas necesidades que tiene el país, lejos de las propuestas efectistas y las señales antisector privado que hemos visto en el último tiempo desde algunos sectores”.

Para él, el recambio en el gabinete es una nueva oportunidad. “Como todo cambio, creo que éste representa una oportunidad para el país, pues se inicia una nueva etapa del gobierno, un segundo tiempo, donde vemos la ocasión para reinstalar en la agenda temas fundamentales, como el crecimiento, para afiatar la alianza público- privada mediante un mayor diálogo y para ir recomponiendo las confianzas entre todos los actores sociales”, dijo.

Sobre un mea culpa en relación a los casos en los que se ha visto involucrado el empresariado, como el caso Caval o Penta, Salas aseguró que “hemos reconocido y vuelvo a reiterar que los casos que usted señala son graves y condenables. Nada justifica actuar contra la ley y la ética. Pero seamos justos, la gran mayoría de los empresarios en Chile desarrolla su labor correctamente, con apego a las normas y la moral, respetando las personas y el entorno. Donde todavía hay trabajo por hacer es en sintonizar mejor con la ciudadanía, sus aspiraciones y necesidades. Debemos tener una actitud atenta y abierta a escuchar a nuestros clientes, colaboradores, proveedores y comunidades, de modo de fortalecer la confianza y mejorar nuestra relación con ellos”.