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Hubo o no hubo una precampaña para que Michelle Bachelet aterrizara en el país en 2013 para enfrentar una segunda aventura presidencial que le permitiera a la Concertación retomar el poder.

Si bien la pregunta aún no parece tener una respuesta clara las últimas señales resultan cada vez más evidentes, mientras el Gobierno ya alistó su estrategia: desmarcar y blindar la figura de la Jefa de Estado.

Ayer por la noche el primero que salió a aclarar el asunto fue el ministro del Interior, Jorge Burgos. En el programa Tolerancia Cero de Chilevisión, en  la misma edición donde Fernando Paulsen confirmó la caída de Jaime de Aguirre por la arista SQM, dijo que “la Presidenta de la República asumió su decisión de ser candidata, si mal no recuerdo, a mediados de marzo de 2013, hasta antes de eso, ella más bien no había tomado la decisión”.

El ministro del Interior precisó que después de esa fecha y hasta antes de la elección se usaron lo métodos habituales de recaudaciones y donaciones que utilizan todos los candidatos.

El problema, lo delicado de todo este asunto es lo que sucedió antes de esa fecha, opinó Burgos.

“Todo indica que en ese periodo aparentemente algunas personas, usando el nombre de la presidenta de la República, establecieron fórmulas de recaudatoria, y esa es una cuestión que a mi juicio van a tener que demostrar, tendrán derecho a la defensa”, sostuvo el ministro, quien además agregó que Bachelet “me ha instruido que en materia de investigación tenemos que colaborar y es no hacer ninguna actuación que evite que algo se investigue”.

El secretario de Estado evitó referirse al hecho de que si los pagos que hizo la empresa de Giorgio Martelli, Asesorías y Negocios, al ex ministro Rodrigo Peñailillo y otras personas que trabajaron en el comando y luego aterrizaron en el gobierno fueron efectivamente platas de pre campaña. Pero sí dijo que “hay un hecho cierto (…) me resulta complejo que antes de esa fecha haya habido una instancia recaudatoria”.

“Si me dan cuenta de un ilícito tengo incluso la obligación de denunciar”, cerró Burgos respecto del tema.

Este mediodía, el vocero Marcelo Díaz, en un tono similar al jefe de gabinete, dejó claro que todo lo que pasó antes de que Bachelet anunciara su idea de postularse de nuevo (28 de marzo de 2013 recordó Díaz) no fue ni pedido ni autorizado por ella.

“La pregunta que ustedes me formulan era si la Presidenta Michelle Bachelet era candidata antes que lo afirmara y eso quiero decir derechamente no, ella decidió ser candidata en los tiempos que he señalado y a partir de eso se deciden un conjunto de acciones que tienen que ver con su arribo al país, y el diseño y el inicio de los trabajos de preparación de esa candidatura”, enfatizó.

Sobre lo que hubo antes, precisó que sólo hubo un trabajo programático previo a su arribo a Chile, y agregó que “sin perjuicio del trabajo que hubieran realizado antes los partidos distintos grupos de reflexión, no solamente de los contenidos, sino también respecto de  los liderazgos, recuerden que hubo primarias”.

“Lo que dice relación con la Presidenta Michelle Bachelet, reitero, son hechos públicos que ella tomó su decisión a comienzos de 2013 y a partir de ese momento se inician los trabajos de organización del esfuerzo electoral, en consecuencia, lo que haya ocurrido antes no le corresponde ni al gobierno ni a la Presidenta Bachelet explicarlo”, sentenció.

“La Presidenta no pidió ni autorizó ningún esquema recaudatorio de fondos”, precisó el vocero.

 

Los presidentes de partidos de la NM también abordaron el hecho que se tomó la habitual reunión de los lunes en Palacio.

“Lo que se está hablando de 2012 no fue precampaña, porque no había candidato”, dijo el presidente del PPD, Jaime Quintana, quien sí llamó a reconocer que antes de la campaña habían personas que estaban generando contenidos, para el bien del país, dijo.

Su par del Partido Radical, dijo por su parte que hay que “sincerar las cosas” y se debe asumir que el periodo previo es muy acotado.

En ese sentido aseguró que en todas las elecciones hay un periodo de precampaña y que eso hay que regularlo a futuro, recoge La Segunda.

Mucho más concreta y sincera fue la opinión del líder del Mas, el senador Alejandro Navarro.

“La precampaña se hizo cuando Michelle Bachelet estaba en Nueva York, no es algo que se le pueda responsabilizar a ella”, planteó Navarro.

La lista de Martelli

Tal como publicó The Clinic Online en un artículo titulado “La lista de Martelli”, la empresa del geógrafo Asesorías y Negocios compró una serie de informes y pagó por asesorías entre 2012 y 2013 a personas que trabajaron en el comando de Bachelet y que luego llegaron al gobierno. Entre éstos, como es sabido, están el ex ministro del Interior, Rodrigo Peñailillo y el ex director del SII, Michel Jorratt.

Ambos sostuvieron, al darse a conocer los hechos, que los trabajos fueron realizados efectivamente. El ex secretario dijo además que nunca hubo precampaña y que el rol de Martelli fue secundario. Sin embargo, el mismo periodo en que Martelli pagó por esos servicios facturó a SQM Salar y al grupo Angelini, esto último revelado por este medio el pasado sábado 9 de mayo.

Otro hecho de la causa es que la empresa de Martelli pagó por un mes el arriendo del inmueble de calle Tegualda donde se instaló el comando de Bachelet en 2013.

Y como si fuera poco, el viernes de la semana pasada el ex director del SII, Michel Jorratt reveló que había recibido presiones de Interior, del tiempo en que el ministro era Peñailillo, para no meterse con SQM, en circunstancias que tanto él como el ex secretario de Estado emitieron boletas para la firma que a su vez facturó para la minera no metálica.

Con todas escas cartas sobre la mesa, el próximo miércoles se conocerá otra versión de la historia, esta vez la que entregue el propio Martelli cuando declare ante la Fiscalía.