Julio Ponce Lerou

Fue en Maitencillo. En el mismo balneario en que el Ingeniero Forestal, Julio Ponce Lerou (69) conoció a Verónica Pinochet Hiriart, una de las hijas del dictador con quien se casó en 1969 –hecho que zanjó lo que sería su vida empresarial-, que el controlador de Soquimich compartió a fines de los 50 y principios de los ’60 con la familia de la Presidenta de Chile, Michelle Bachelet Jeria. De hecho, fue cercano al fallecido hermano de la jefa de Estado, Alberto, cinco años mayor que la Mandataria y un año menor que Ponce Lerou, y pololeó con Patricia Galdames Jeria, una de las primas de Bachelet.

La historia que ha podido reconstruir The Clinic Online transcurre en la costa y dura, según las fuentes consultadas, sólo dos veranos. Los protagonistas -que han sido claves en la historia del país- son sólo adolescentes: Ponce tiene entre 16 y 17 años y Bachelet era una niña. Todo sucede, además, antes de que la política los pusiera en bandos antagónicos.

Ponce Lerou -quien construyó un imperio que hoy está en la mira del Ministerio Público- es oriundo de La Calera y, por lo mismo, más allá del dinero, nunca se ha considerado a sí mismo parte de la élite.

Estudió en los Hermanos Maristas de Quillota, luego se trasladó al Liceo de Hombres de esa ciudad y finalizó humanidades en el Internado Nacional Barros Arana, en Santiago.

Durante los veranos y algunos fines de semana, se radicaba en la casa de veraneo de Maitencillo, donde tenía como vecino al padre de Lucía Hiriat, Osvaldo, quien recibía a su vez en su casa a su yerno, Augusto Pinochet y a los miembros del clan. Allí conoció a Verónica, aunque su noviazgo se inició en 1964 en Santiago.

Antes de ese periodo, Ponce se fijó en una muchacha que veraneaba en su mismo barrio en Maitencillo: Patricia Galdames Jeria quien con sus hermanas Ximena y Alicia -hoy agregada de prensa en Perú y que ha sido mencionada en la arista Soquimich del caso Penta, por haber boleteado para la empresa del operador político, Giorgio Martelli- se radicaban en época estival en el balneario. Las tres eran mayores que la jefa de Estado que en esa época tenía apenas 10 u 11 años.

Con Patricia, cuenta un cercano a Ponce, Julio mantuvo un romance adolescente, previo a la relación formal que sostuvo con Verónica Pinochet, con quien tuvo cuatro hijos y con quien anuló su matrimonio en 1991.

No fue su único vínculo: también  fue amigo de Alberto Bachelet Jeria, el “Beto” a quien incluso le encargó un equipo de buceo cuando éste viajó con su padre, el general Alberto Bachelet Martínez –fallecido tras las torturas de las que fue víctima en 1974-  cuando éste fue destinado a Washington como agregado militar de la embajada en 1962.

Con Michelle no compartió mucho, aunque sí la ubicaba como la hermana menor de Beto, quien murió en el año 2001 de un ataque cardiaco.

Una década después de esos veranos inocentes, Ponce formaba parte de la familia del dictador Pinochet y Beto, residente en Australia desde 1969, veía desde lejos a su padre morir y a su familia partir al exilio.

El INBA

A los vínculos con la familia Bachelet, Ponce suma otro nexo de larga data y conocido sólo por sus cercanos: el senador y presidente de la DC Jorge Pizarro, cuyos hijos prestaron asesorías verbales a Soquimich a través de Ventus Consultores.

Al parlamentario, Julio lo conoció por uno de sus hermanos, Eugenio –seis años menor que el empresario- quien fue compañero de curso e internado en el Barros Arana con Pizarro.

Pizarro reconoce esta vieja amistad y asegura que Eugenio era y es un hombre sencillo. Cuando tenían cerca de 14 o 15 años, el actual senador DC fue invitado a la casa de los Ponce Lerou en La Calera aunque asegura que nunca acudió a Maintencillo, como recordaban otras fuentes consultadas por The Clinic Online.

En 2000, siendo parte Eugenio de SQM, Pizarro mantuvo contacto con éste y la última vez que lo vio, asegura, fue hace tres meses en un matrimonio al que ambos estaban invitados. El legislador afirma que hoy no son amigos, pero sí mantienen una relación cordial.

HOY
Cinco décadas después de aquellos veranos en Maintencillo, y de la visita de Pizarro a La Calera, los protagonistas de la historia están involucrados en uno de los escándalos políticos que han remecido al país.

Ponce Lerou, como controlador de SQM, ha debido declarar en el proceso donde su brazo derecho, el exgerente, Patricio Contesse, fue formalizado por eventuales delitos tributarios relacionados con el financiamiento irregular de campañas. Uno de los aportes en la mira corresponde a fondos entregados por la filial SQM Salar a la empresa Asesorías y Negocios de Giorgio Martelli, firma que recibió $223.499.332 para la precampaña de Bachelet.

La vinculación del exministro de Interior, Rodrigo Peñailillo, con Martelli -entregó boletas a AyN por $16 millones- provocó la salida de este último del gabinete, mientras Bachelet ha insistido en que ella no conoció de las actividades para financiar su retorno, versión que, admiten en Palacio, es difícil sustentar ante la opinión pública.

Pizarro, en tanto, ha debido enfrentar las críticas de sus propios camaradas por los $45 millones facturados entre 2011 y 2012 por sus hijos a través de Ventus Consulting por asesorías verbales a SQM.