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Luego de que ayer se diera a conocer que el Consejo de Defensa del Estado (CDE) se querelló contra el senador PPD, Eugenio Tuma, por posible fraude al fisco por supuestos gastos extraparlamentarios que rindió en el Congreso, hoy el legislador salió al paso del hecho.

“Tengo la conciencia absolutamente tranquila y voy a poder demostrar mi inocencia”, se defendió firme Tuma, añadiendo a Emol que aunque el CDE aparezca como querellante en el tema que se originó en noviembre del año pasado no modifica “mi condición de inocente y por eso, estoy muy tranquilo”.

De hecho, aseguró a dicho medio que es la persona “más interesada en que todo se aclare y se sepa la verdad”, puesto que “con todo ésto, se ha atentado contra mi honra y la de mi familia, que ha permanecido intacta desde hace muchos años”.

Otro punto que aprovechó el parlamentario de destacar es que desde que se inició la investigación, la fiscalía “nunca” lo ha llamado a declarar, algo que ve como positivo.

“La Fiscalía tiene todos los antecedentes para tomar una decisión respecto a qué hacer y hasta ahora, no ha tomado la decisión de imputar a nadie. Voy a esperar que termine el proceso porque confío en el trabajo que realizan los organismos”.

Cabe mencionar que al senador pepedeísta es investigado por posible mal uso de asignaciones parlamentarias. En noviembre pasado dijo a La Tercera que “tengo entendido que (el allanamiento a su oficina) lo realizaron producto de una denuncia que hizo una ex secretaria que estaba encargada de la rendición de cuentas, y como fue despedida manipuló información para hacer creer de que aquí hubo fraude”.

“Todos estos antecedentes están en manos de la PDI, me imagino, y esperamos que se resuelva. Yo estoy absolutamente tranquilo, no tengo nada que ocultar. Esta es una vendetta de una funcionaria que fue despedida hace dos años, ella usó un fuero maternal y fue desvinculada hace un mes por el senado”, dijo.

Posteriormente, Claudia López, ex jefa de gabinete del senador, declaró ante la fiscalía y desmintió la versión antes descrita, asegurando que “en la oficina nada se mandaba a hacer o se pagaba sin la autorización del senador”.

“Aquí tienen antecedentes; ustedes deciden si hay alguna irregularidad. Yo cumplo con mi deber ciudadano y ustedes verán si hay delito”, dijo López a la Fiscalía, relato recogido el 28 de enero de este año en una edición de La Segunda.

Según dijo en esa oportunidad al vespertino, con los fiscales habló “de algunas situaciones que me llamaron la atención, sin tener la claridad de si eran o no delitos. Les conté sobre personas contratadas que nunca vi en la oficina, gastos que nunca se hicieron (…) Hubo gastos por arreglos de oficina. Pero nunca arreglamos la oficina. Hubo gastos de pintura y materiales que no ocupamos. En una ocasión rendí gastos de apicultura y nunca vi abejas”.

“Todos los meses el senador llegaba con una pila de boletas y me decía “esto se presenta al Senado”. Lo único que yo hacía era recibir una serie de boletas que él me pasaba, las pegaba en una hoja, las enviaba al Parlamento y eran reembolsadas, pagándosele el total en su cuenta corriente. Yo no ejercía ninguna fiscalización”, narró.

Según la versión que ella entregó al vespertino, los roces con Tuma, hecho que habría gatillado el escándalo, partieron cuando ella se puso más minuciosa y empezó a cuestionar que se entregaran algunas boletas por gastos que no tenían que ver con la actividad parlamentaria.

“Hubo situaciones fuera de sí, como que en una ocasión llegaron boletas de ropa de Umbrale y yo le dije, ‘senador, no sé si se confundieron con las boletas, pero hay de Umbrale, que no corresponden’. El Senado jamás iba a reembolsar eso”.

Hacia fines de enero, el coordinador del Comité de Auditorías del Congreso, Eduardo Pérez, señaló que a Tuma se le cuestionaron entre 30 a 45 boletas de las 300 que presentó al Parlamento para rendir cuenta.

“Ni siquiera un reproche”

Tras conocer el libelo en su contra, Tuma -según cita La Segunda- comentó que “estoy con la tranquilidad de no haber hecho nada, de no hacer participado en algo que siquiera merezca un reproche”.

“Ni siquiera admito faltas administrativas mías como parlamanetario”, aseguró.

La Segunda además revela en su edición de este martes parte de la querella contra Tuma. En el escrito se lee que “durante diciembre de 2011, el senador Eugenio Tuma Zedán, senador de la República (…) instruyó a sus subalternos Daniel Sandoval Poblete y Claudia López Molina para que diseñaran, cotizaran y contrataran la elaboración de propaganda electoral a favor de la señora Ana Llao Llao, entonces candidata a consejera de la Conadi, con cargo a la asignación parlamentaria denominada ‘gasto de oficina’.