camila vallejo a1

Luego de que la Presidenta Bachelet precisara el viernes que la gratuidad universal en la educación superior se concretaría en un 100% “en la medida en que la economía vaya creciendo y exista disponibilidad de recursos fiscales”, la diputada y ex dirigente estudiantil, Camila Vallejo criticó los discursos diferentes que escucha al interior del Gobierno.

En entrevista con el diario La Tercera, la presidenta de la Comisión de Educación señaló que “me preocupan las señales contradictorias. El día jueves nos reunimos con la ministra (Adriana Delpiano), quien aseguró que las reformas educacionales comprometidas iban completas, no descuartizadas. Que la gratuidad universal y desmunicipalización van”.

Vallejo comentó que pese a que “obviamente un país necesita riquezas para financiar programas sociales, yo no comparto que la gratuidad deba ir asociada al crecimiento económico”.

En esa línea precisó que “tiene que ver más que nada con una política distributiva y esto es lo que hemos abogado en materias de reformas, porque tenemos una desigualdad brutal. El tema del crecimiento tiene que ver con la redistribución y estas reformas comprometidas en el programa apuntan a eso, por eso no se pueden claudicar”.

Una de las principales críticas que manifestó Vallejo es que “no podemos poner en un manto de duda las reformas comprometidas en un escenario de fuerte desconfianza de la ciudadanía ante el ejercicio de la política y de las autoridades. No puede ser que comprometamos cosas que después no somos capaces de cumplir. Las reformas hay que cumplirlas”.

La ex dirigenta estudiantil afirmó que “las riquezas Chile las tiene,pero hay que redistribuirlas”. Este punto recordó que “tenemos 10 % de la ley reservada del cobre que se destina a las Fuerzas Armadas, tenemos también el fondo de educación, el fondo soberano, tenemos recursos en Chile que no los estamos poniendo donde corresponde y donde están las prioridades. El tema de educación se instaló hace años ya como un eje prioritario para el crecimiento económico. La gratuidad universal se debe cumplir y para eso no debe haber excusas”.

Al ser consultada por los discursos y cosas que aún no se aclaran totalmente dentro de la Nueva Mayoría en torno al financiamiento universal de la educación la parlamentaria sostuvo que “la ministra (Delpiano) nos reafirmó que el programa va, por lo tanto, a mí no me quedaron dudas después de esa reunión. Yo esperaría que hubiera un discurso más claro en todos los representantes de la Nueva Mayoría, no solamente del gobierno, sino que de todos los partidos y que el programa comprometido por la Nueva Mayoría no se vuelva a poner en duda, menos el de educación. Que no se siguiera relativizando ni poniendo mantos de dudas, porque las ambigüedades se prestan para agudizar las desconfianzas. Si no hay certezas, hay que exigirlas. Si aquí hay dudas con los recursos para la gratuidad, insisto, hay que buscarlos y redistribuir. La educación no es un gasto, es una inversión, por lo tanto, no lo podemos perder de vista”.