ignacio walker

“No es un cambio de objetivos ni de contenidos fundamentales sino que en la forma de hacer las cosas”, dijo el senador y ex presidente de la DC, Ignacio Walker al referirse al “realismo sin renuncia pronunciado por la Presidenta Michelle Bachelet el viernes pasado.

El falangista, quien en su rol como presidente de la colectividad protagonizó diferencias con el gobierno y la NM haciendo ver la necesidad de no apurar innecesariamente el tranco respecto de las reformas, sostuvo – en diálogo con La Segunda- que el “país quiere reformas pero con estabilidad y con acuerdo, y ese es el rol de la DC”.

En ese plano, explica que hay que “hacer más trabajo prelegislativo, buscar más diálogo y acuerdos en el Parlamento”.

En su opinión, su partido no es un freno al programa de gobierno, sino que tiene el rol de “procurar una sintonía con el país emergente, la clase media y el voto moderado. Tengo la convicción de que el próximo gobierno va hacia el centro, luego de irnos a la derecha con Piñera y después demasiado a la izquierda con un sector de la Nueva Mayoría”.

Siempre en el accionar de su partido, explicó que “la gente se ha dado cuenta de que hemos hecho esfuerzos por contener esos impulsos refundacionales propios del infantilismo progresista, cuyo corolario fue la retroexcavadora”.

Las prioridades en la agenda

A propósito de la frase emitida por Bachelet para justificar un reordenamiento en las prioridades, Walker dijo que “el realismo es parte de la política. Hoy hay dos prioridades absolutas: delincuencia y reactivación económica. Punto. La gente quiere tener tranquilidad en sus hogares, quiere transitar con seguridad por las calles, y la gente quiere tener trabajo. No hay reformas que puedan ser sostenibles sin crecimiento económico. Enseguida, tenemos que hacernos cargo de las tres reformas estructurales. Primero, la implementación de la reforma tributaria, sin perjuicio de las mejoras y adecuaciones tanto a nivel legal como de circulares, sin comprometer los objetivos de recaudación y redistribución. Segundo, la reforma educacional, que ha sido un camino muy accidentado, con mucho ruido…”.

“La tercera reforma estructural, en la que yo creo firmemente. Con Patricio Zapata hemos hecho una propuesta de una convención constituyente que resuelve bien este tema”, cerró el senador de la falange.