Rodrigo Rojas Archivo La Nación UDP

Un inesperado vuelco tomó ayer el llamado caso quemados, hecho que en plena Dictadura (julio de 1986) terminó con la muerte del fotógrafo Rodrigo Rojas de Negri y dejó con heridas graves a Carmen Gloria Quintana, todo esto a raíz de las declaraciones del exconscripto Fernando Guzmán ante el magistrado Mario Carroza.

El testimonio permitió abrir una arista que determinaría nuevas responsabilidades en el trágico hecho. Es por esto, que Carroza ordenó la detención de siete ex uniformados, cinco de los cuales son interrogados este miércoles.

Las órdenes de detención fueron dirigidas en contra de Luis Zúñiga, Francisco Vásquez, Sergio Hernández, Julio Castañen, Iván Figueroa, Nelson Medina y Jorge Astengo.

“Entiendo que esas cinco personas deberían concurrir hoy y las otras dos deberían ser trasladadas de regiones, eso será mañana, el día viernes debería estar dictando una resolución para saber cuál va a ser su situación procesal (…) Esto debería ser dentro de lo más breve porque no se puede dilatar, la idea es que las decisiones se tomen en forma eficiente, en este caso para todos los detenidos, los cinco que serán puestos a disposicion mía hoy, debería tener una decisión el viernes”, dijo el magistrado a radio ADN.

Sobre el testimonio de Guzmán, Carroza sostuvo que “cambia fundamentalmente en lo que podría determinarse la intencionalidad del hecho porque en un momento dado siempre se habló de negligencia, la versión que entregan las víctimas es corroborada por el testigo, y ahí comienza a darse una identidad al hecho distinta a la que fue en su momento cuando fue condenado (Pedro) Fernández Dittus”.

“Ahora hablamos de intencionalidad, hablamos de homicidio de un periodo del 73 al 90, de delitos que no prescriben, que no era el caso del cuasidelito de homicidio”, precisó el magistrado.

El giro del caso

Según lo que expuso Guzmántoda la información que se ha entregado desde el Ejército a la Justicia sobre el caso hasta hoy, fue parte de un montaje que buscaba encubrir las responsabilidades de los autores de los vejámenes.

“Les diría pónganse los pantalones y digan la wea cómo es nada más”, sostuvo en entrevista con 24Horas.

Guzmán declaró además que no tuvo el valor, cuando se hizo la reconstitución de escena junto a Carmen Gloria Quintana de decirle quién la había quemado. Me habría gustado decirle: “estos weones fueron los que te quemaron, pero ahí está el problema de la familia y se lo dije (a Carmen Gloria), esa vez me cagué de miedo”.

Según su testimonio, habría sido el teniente Julio Castañen quien dio la orden de rociarle gasolina a De Negri y Quintana y que él mismo habría ordenado prender fuego a sus cuerpos.