Codelco A1

Según una nota difundida por la empresa, el recinto se encuentra ocupado ilegalmente desde este lunes por un grupo de trabajadores contratistas en huelga y está operando con restricciones ya que estos cortaron una correa “overland” de transporte de mineral con el objetivo de detener la marcha de las operaciones.

“Este equipo, que se encontraba con mineral cargado, es fundamental para toda la cadena productiva, por lo que su detención podría traducirse en una pérdida diaria de producción de aproximadamente 70 toneladas de cobre fino”, precisa la misiva enviada por la gerencia de Comunicaciones de la cuprífera.

De igual forma, Codelco, que produce alrededor de 1,7 millones de toneladas de cobre anuales, anunció que presentará un recurso de protección que busca proteger las instalaciones frente al ingreso ilegal de las personas a la faena.

Asimismo, la medida tiene como objetivo solicitar el abandono de los manifestantes bajo el entendido de que estos, en su deambular por las distintas áreas, se encuentran expuestos a los riesgos propios de una faena minera, donde pueden protagonizar accidentes e incluso poner en peligro su vida.

Codelco informó que estos incidentes se dieron mientras en Santiago se producía la primera sesión de la mesa de diálogo a la que acudieron ejecutivos de las empresas contratistas y Codelco en su rol de facilitador, y de la que se restaron los representantes de los trabajadores contratistas movilizados.

La empresa había dispuesto este lunes la evacuación de los trabajadores y el cese de operaciones de la mina Ministro Hales, en el norte del país, luego que sus instalaciones fueran tomadas por trabajadores contratistas movilizados en demanda de mejoras laborales.

El pasado 21 de julio, los contratistas iniciaron un paro de actividades con manifestaciones que incluyeron bloqueos de las rutas que conducen a las minas, incendios de vehículos y enfrentamientos con la Policía, demandando una negociación directa con Codelco para negociar la renovación de un Acuerdo Marco que norma las condiciones laborales del sector.

En uno de los incidentes, ocurrido el 24 de julio en la mina El Salvador, en la región de Atacama (norte), murió el trabajador Nelson Quichillao, a causa de una bala policial.