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Tal como publicó The Clinic Online en el reportaje “Documentos revelan cómo el Estado estuvo a un paso de cumplir el sueño de Ponce Lerou: un millón de toneladas de litio para SQM” desde hace años la minera, que cuenta con la asesoría del lobbysta Enrique Correa, ha movido sus poderosos hilos para conseguir uno de los sueños frustrados de su controlador, el ex yerno de Pinochet, Julio Ponce: aumentar la cuota de explotación de litio.

Si hace tres años, SQM estuvo cerca de sumar 100 mil toneladas a las 200 mil que puede explotar de aquí al 2030, a través de la fallida licitación del Contrato Especial de Operación del Litio (CEOL) que la empresa ganó el 25 de septiembre de 2012 y perdió dos meses después por haber entregado información falsa, fue en el año 2008 cuando realmente Ponce estuvo a un paso de amarrar el segundo mejor negocio de su vida -el primero es haberse quedado en las postrimerías de la dictadura con Soquimich- al haber estado a punto de conseguir en el Sistema de Empresas Públicas (SEP) la autorización para explotar un millón de toneladas del mineral, sin la necesidad de realizar siquiera un nuevo estudio de impacto ambiental. El pacto sólo se frenó por la oposición de la Comisión Chilena de Energía Nuclear.

Pues bien, en la misma época en que se realizó la petición de aumento de la cuota de extracción, la Comisión Chilena del Cobre -Cochilco- tuvo a su cargo realizar los cálculos respecto de cuánto ganaba o perdía el Estado de Chile de prosperar la propuesta de Soquimich.

La información que publica The Clinic Online da cuenta de la existencia de tres minutas de carácter reservado que elaboró Cochilco en que se analiza el valor del litio como recurso estratégico, el rango del royalty deseable, la posibilidad de repartir las utilidades con SQM en 50/50, la amenaza de la empresa controlada por Ponce Lerou de trasladar su producción a China y el desconocido cálculo de que la cuota de litio de Soquimich se agota en 2023.

EL ESTADO Y SQM
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Fue en 1993 cuando Corfo pactó con Minsal -que luego se transformó en SQM- el arrendamiento de 28.054 pertenencias mineras, de las cuales solo 16.384 pueden ser explotadas, hasta diciembre de 2030 para la producción de sales de potasio, ácido bórico, productos de litio y cualquiera otra sustancia o subproductos como cloruro de sodio, sulfato de sodio, etc.

Por este concepto, SQM paga un canon fijo de US$15 mil al año -en tres cuotas- y una cifra variable de 6,8% de las ventas de litio y el 1,8% de las de potasio, boro y sodio. El pacto incluía la contribución de SQM a los planes de investigación del litio, requisito que jamás se cumplió.

En sus análisis, Cochilco da cuenta de estos contratos y revela nuevos antecedentes.

El primer documento sobre el tema es del 15 de octubre de 2008 y se denomina “Solicitud de Ampliación de Explotación de Litio por parte de SQM: Elementos para el Análisis”. En él se consigna que “dada la existencia de un pago asociado, Corfo se beneficia de cualquier incremento en el volumen de extracción” de litio y que “por el lado de SQM, su producción se vería aumentada en 4.5 veces, lo que implicaría un importante incremento en el nivel de ventas y por tanto en el nivel de utilidad”.

Aún así se precisa que SQM en un principio sólo plantea mantener las regalías del fisco en 6,8% y aclara que en este escenario “el royalty acumulado a partir del año 2023, año en que se agotan las 180 mil toneladas autorizadas, y hasta el año 2030, año de término del contrato de explotación, sería de 340.4 millones de dólares.

“Esta primera propuesta de SQM no es directamente aceptable ya que se está evaluando una modificación sustantiva a las condiciones iniciales de la licitación, lo que amerita una reevaluación completa del contrato suscrito entre ambas partes. En este sentido, cabe señalar que la misma SQM hizo llegar una segunda propuesta alternativa en que incrementa el monto considerado del royalty”, consigna el texto. El nuevo royalty alcanzaría el 10%.

El 26 de diciembre se 2008 hay una segunda minuta que trata sobre el “cálculo de monto de royalty a aplicar”. Ahí se destaca que aunque se está pidiendo 1 millón de toneladas de litio, los papeles presentados por SQM tienen como cronograma la explotación de hasta 307 mil toneladas.

“Se concluye que la tasa de royalty posible, para una producción de 307 mil toneladas según el plan presentado por SQM, se ubicaría entre el actual 6.8%, que se asume como el valor mínimo que estaría dispuesto a aceptar Corfo por autorizar la ampliación y un valor en un rango entre 39.39% y 49.60%. Cualquier tasa de royalty que se fije por sobre estos valores, haría que la decisión de SQM sea trasladar su producción a China. Asimismo, desde el punto de vista de
Corfo, la tasa de royalty deseable se ubica muy cerca del techo posible dentro del rango 39.39/49.60%”, precisa el paper.

Cochilco es claro en que “enfrentado el Estado de Chile ante una situación como la descrita, la estrategia más adecuada (en términos económicos, de eficiencia y transparencia) sería realizar una licitación competitiva por la explotación de las toneladas adicionales que han sido solicitadas por SQM. Sin embargo, en virtud del contrato vigente, esto no es posible pues Corfo se obligó a ‘no realizar o permitir la exploración, explotación u obra minera, acuífera o industrial de tipo o clase alguna por sí o por terceros en la totalidad de las pertenencias mineras OMA (…)’. En este escenario, la decisión se reduce a mantener la situación actual hasta el término del contrato vigente (2030) para en ese momento realizar una licitación competitiva, o bien, autorizar una ampliación a SQM (no necesariamente el total solicitado) a ser explotada dentro del período de vigencia del contrato señalado”.

En una minuta del año 2009, Cochilco aclara que SQM ha insistido en que de no producir litio en el Salar de Atacama, podría hacerlo en China a partir del espodumeno. “Para ello, se habían obtenido tasas de royalty de indiferencia, en el sentido de que por sobre esa tasa de royalty, a SQM se le hacía más atractivo trasladar su producción a China”. Sin embargo, plantea que “SQM siempre preferiría producir en Chile pagando un royalty que signifique compartir 50%-50% los beneficios con CORFO antes que trasladar su producción a China”.