El-mamo1

“Era el más humano de todos”

Yo tengo la mejor opinión del general Manuel Contreras. Yo fui novia de un capitán del Ejército que trabajaba en Tejas Verdes, Lizardo Simón Abarca Maggi. Manuel Contreras era su jefe. ¡Me contaba maravillas! Que era un tremendo director, toda la tropa lo quería, decían que era el más humano de todos. Lo mismo me decían del coronel Labbé. Por eso yo los defiendo tanto.

Los comunistas inventan mentiras. A mi novio también le inventaron cosas. Dicen que mató a 140 personas en Tejas Verdes y otras 600 en Osorno. En Internet le ponen que está prófugo. ¡Murió hace 20 años! Por eso yo no creo las acusaciones que hace la gente sobre el general Contreras. No sé si será mucho fanatismo, pero le juro que los militares no mataban ni a una mosca. Cuando mi novio me puso la argolla, fuimos a la Virgen del San Cristóbal para que las bendijera. Ahí, él vio una mosca ahogándose en un riachuelo. Con una espátula de helado la sacó para que viviera. Él amaba a los niños, a los ancianos, eran hombres buenos. Cuando Contreras mató accidentalmente a ese niño en el sur. ¡Casi se murió! Cómo iba a ser capaz de matar tanta gente.

Yo quería ir al Hospital Militar, pero no quería exponerme. Por eso ahora lo tengo en mis rezos, para que descanse como se merece. Qué poco cristiano está este país, fue un horror ver celebraciones en todas partes. ¿Por qué el general Contreras iba a mandar a matar gente? Yo tenía una polaroid en ese tiempo, sacaba fotos, habría visto algo. De estos ratones que hablan, de las violaciones. ¡Puras mentiras! ¡A una mujer le pones un espéculo y queda en un hilo! Y estas mujeres andan muertas de la risa contando qué les pasó. El comunismo es oscuro.

Qué horrible es la mentira. Es mejor que mi general se haya muerto, para que descansara en paz y los comunistas no tengan con qué alimentar su circo. Él fue un cadete, un niño con ilusiones, no tuvo la culpa en lo que se transformó su país. El Ejército quiso evitar que quedara la embarrada con un homenaje, pero debieron hacerlo igual. Somos muchos los que nos quedamos con las ganas.
También me hubiera encantado ir a su funeral. Habríamos hecho algo bonito, como lo hicimos en el funeral de Odlanier Mena. Ahí le pedimos permiso a la viuda y cantamos el himno nacional con las tres estrofas. Yo le hubiera cantado al general Contreras, “Vuestros hombres, valientes soldados”. Se lo merecía. Para mí Manuel Contreras me liberó, es un héroe de la patria.
CELIA BETANCOURT (70)

“Jamás deberíamos avergonzarnos de él”
Yo conocí a Manuel Contreras a fines de los 70, porque era parte de los Centros de Madres (CEMA Chile). Muchas veces fijaron visitas para que fuéramos a la Escuela Militar a compartir con el General Pinochet. Yo me ponía feliz, toda mi familia tiene una larga tradición militar. Era un orgullo.

En una de esas visitas conocí a Manuel Contreras. Tenía muy buena presencia, era un hombre muy recto. Muy bueno para escuchar, para compartir, para conversar. Por eso cuando cayó detenido me dio mucha pena. Fue muy injusto. Lo que pasó en Chile tenía que pasar no más. Son bajas del pronunciamiento militar. Manuel Contreras fue un gran hombre al que le debemos mucho y jamás deberíamos avergonzarnos de él.

Lo empezamos a ir a ver a la cárcel junto a un grupo de señoras que pertenecíamos al círculo “5 estrellas”, un círculo social muy selecto de mujeres cercanas a los militares. Cuando se lo llevaron a Punta Peuco le organizamos tertulias. Le llevábamos cositas ricas para tomar once. A él lo que más le gustaba eran las tortas, su favorita era la de piña. Lo pasábamos increíble.
La última vez que lo vi fue hace un mes. Ya estaba mal. Él sabía que se iba a morir y lo vi muy triste. Yo soy muy católica. Rezo por él y por los demás militares, todos los días cuando llego a mi casa en la noche. Me encierro en mi pieza para hacer mis oraciones. Me tomo el tiempo para pedir por el alma de Manuel Contreras y su descanso.

Lo que más me dio pena de su muerte, fue la reacción del país. ¡Había gente tomando alcohol! Me daban ganas de ir a decirles algo, pero eran muchos. Por esa gente no vale la pena rezar. ¿Qué culpa tiene Contreras si fue la misma gente la que pidió a los militares? ¿Los mismos políticos? Me hubiera gustado que le hicieran un funeral bonito, digno de general. No entiendo cómo nadie le rindió los honores. En este país nadie se puso los pantalones. Manuel Contreras no era un asesino, fue un hombre que hizo bien su trabajo.
RUTH GARCÍA (68)

“Le rezo el rosario completo de la Misericordia”

Manuel Contreras fue un libertador de nuestra patria, un hombre ejemplar. Ahora lo extraño, porque nos dejó desamparados. Estos comunistas vienen con revanchismos, son peor que las termitas. ¡Cuánta falta nos hace Manuel Contreras! Y no solo uno, deberíamos tener muchos generales Contreras.

Él y los valientes soldados no mataron a nadie, hay muchas evidencias que los comunistas se mataban entre ellos. Si sus madres tenían que matarlos, sus madres lo hacían. Así de salvajes son. Los soldados se defendieron no más.

Hubiera sido un honor ir a visitar a Manuel Contreras cuando estuvo preso. Yo estuve inscrita en las visitas de Punta Peuco, pero como soy viejita, no puedo ir sola. Habría ido de mil amores, dichosa. Aún no puedo creer que nadie le quiso hacer honores. ¡Cómo provocaron esta deshonra!
Yo le pido a Dios todos los días por él. Le rezo el rosario completo de la Misericordia a las tres de la tarde, por mi general Contreras y por los caídos del Ejército. Ellos están en mis plegarias. Le pido al tatita Dios que haga justicia divina y que permita la liberación de nuestros héroes para que no mueran como Manuel Contreras. ¡Todos estos desastres naturales de Chile son parte de la justicia divina! No hay justicia en este país. Nuestros héroes están presos y miren como defienden a este ex conscripto que habló de esta niña quemada. ¡Se hizo rico! Le dieron 80 millones y se compró una mansión ¡De buena fuente lo sé!

Yo quisiera tener una fotito de Manuel Contreras en mi casa, para recordarlo. Me gustaría una en la que salga buen mozo, como las que tengo de mi tatita Pinochet. Le rezaría a él y al tatita. Son mi mayor orgullo. ¡Lo único que espero es que tengan una calmada y gloriosa vida eterna!
ANA FLORES (82)