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En el Registro de Audiencias de Transparencia de la Cámara de Diputados, los diputados Alejandro Santana (RN) y Juan Luis Castro (PS) inscribieron un almuerzo en el restaurant El Quijote, ubicado en calle Nueva York, en Santiago Centro, con el gerente general de Banmédica, Fernando Matthews Cádiz.

Así aparece en el registro (página 40), creado para regular el lobby y las gestiones que representen intereses particulares ante autoridades, del 15 de junio pasado. Nada raro de no ser porque en ese almuerzo llegó a oídos de los parlamentarios un rumor sobre el caso Caval que apenas unas horas después se convertiría en una polémica denuncia.

El propio Matthews, en una declaración al fiscal Toledo realizada el 1º de julio pasado, publicada por The Clinic Online, contó los detalles “de este rumor que equivocadamente repliqué”, sin saber que Castro era parte de la comisión investigadora de Caval en la Cámara Baja ni menos que haría una denuncia formal al respecto.

Según el sitio web de la Cámara de Diputados ambos diputados inscribieron la “reunión” en el Registro de Audiencias que ocurrió el lunes 15 de junio a las 14:00 horas. Santana, gestor del almuerzo según la declaración de Matthews, lo hizo señalando que “en calidad de ex comisionado, se analiza el informe final de la Comisión Asesora Presidencial para el estudio y propuestas de un nuevo modelo y marco jurídico para el Sistema Privado de Salud”.

Castro, en la misma línea, escribió en el espacio destinado para explicar la materia del encuentro como “analisis informe estudio y propuestas de un modelo y marco juridico para el sistema privado de salud (sic)”.

En efecto, la declaración de Matthews señala que fue contactado por el diputado Santana y que “el motivo del almuerzo era conversar del estado de la salud en Chile, tanto privada como pública, explorar eventuales caminos de reforma, dada mi experiencia laboral en la materia y también el hecho de haber integrado la Comisión asesora antes dicha (Comisión Presidencial para la reforma del Sistema Privado de Salud)”.

Sin embargo, el ejecutivo agrega que “sobre ello giró el 90 por ciento de la conversación que dio origen a ese almuerzo, el que dicho sea de paso, no duró más de 45 minutos. En ese período y en tal contexto, en no más de 5 minutos, los diputados Santana y Castro comenzaron a hablar sobre el caso Caval y la citación de uno de los invitados que no había asistido. Dado sus comentarios informales y en una conversación a mi juicio de carácter privado, me permití hacer eco o replicar un simple comentario de pasillo, señalando que se decía que a Luksic le habrían incautado unos de teléfonos de prepago, creo que cuatro, donde supuestamente había información relevante en esa causa”.

“Al respecto quiero precisar que mi comentario no es más que la reproducción de un rumor, carente de fuente directa, que no me consta en absoluto ni tengo prueba que sea efectivo, el que solamente reproduje en esta conversación coloquial, sin ningún ánimo de ofender ni transformarme en testigo de una causa penal, pues no tengo información útil ni fidedigna que aportar”, agrega el ejecutivo.

Según datos recogidos por este medio, cada parlamentario tiene hasta diez días hábiles para inscribir la reunión en el listado después de ocurrido el encuentro. Y cada uno de ellos, o su equipo, maneja la clave para ingresar las audiencias al software habilitado por el Congreso.

Pantallazo Audiencias Santana y Castro

El rumor de los celulares

Tal como publicó este medio este sábado, la declaración de Matthews echó por tierra los dichos de Castro, quien señaló un día después de hacer la denuncia durante una sesión de la comisión investigadora del caso Caval -y del almuerzo con el gerente de Banmédica- que “las fuentes de información que yo poseo son muy serias”.

El parlamentario, también expresidente del Colegio Médico, salió a defender la polémica denuncia que hizo cuando la propia fiscalía de O’Higgins y posteriormente el mismo Andrónico Luksic, refutaran la información sobre la supuesta incautación de cuatro celulares de prepago que tenía el vicepresidente del Banco de Chile.

Según consta en la sesión del 15 de junio, celebrada en el Congreso desde las 16:00 hasta las 18:00 horas, el parlamentario por Rancagua reveló el “dato” señalando que “de acuerdo a antecedentes que me han llegado, existen al menos cuatro teléfonos celulares, varios de ellos de prepago, que habrían sido incautados por la fiscalía, donde existen múltiples llamadas telefónicas entre Compagnon y Luksic”.

Castro explicó que eso significaba que “fueron llamadas que no se querían rastrear, que no se querían identificar dentro de las líneas permanentes de comunicación de una persona”, lo que generaba más sospechas sobre las condiciones en que se otorgó el polémico crédito de 6.500 millones de pesos otorgado por el Banco de Chile a la compañía de Natalia Compganon y Mauricio Valero.

“El grupo Luksic pudo haber utilizado la prebenda de tener un familiar cercano de la Presidenta para otros negocios o áreas en las cuales se deseaba explorar”, dijo entonces. Al día siguiente -martes 16 de junio- y tras los rechazos del fiscal Toledo y el propio Luksic, el diputado insistió en la tesis, incluso señalando que aportaría los datos a la Fiscalía, pero ahora haciendo énfasis en el tráfico telefónico más que en la incautación de teléfonos.

“Hasta ahora el Ministerio Público sólo revisó los teléfonos que tienen relación con Compagnon y Valero, pero no a Luksic, ahí hay una arista pendiente a la que nosotros queremos aportar, que nos han llegado de fuentes confiables y que no han sido parte hasta ahora de una indagatoria específica”, dijo el diputado Castro ese día a La Segunda.

“Esas llamadas hablan de una relación que se fue formando primero sobre el crédito y la forma cómo se iba a otorgar, pero además de eso una relación que terminó siendo laboral, porque es poco habitual que un cliente de un banco termine tomando el banco como empleador , o termine presentándole al banco gente amiga para que trabaje asesorando a una empresa que pertenece al grupo controlador”, dijo.

Dos semanas después de la “denuncia”, Matthews declaró frente al fiscal Toledo que “si el diputado Sr. Castro estimó que este simple comentario era una fuente fidedigna, es un error en su apreciación o un malentendido. En ningún caso tampoco me advirtió que esta información tuviera relevancia o que iba a ser aportada como información útil en una causa penal”.

Agregó, además, que “en tal almuerzo, yo no tenía idea que el Diputado Sr. Castro era miembro de a Comisión Caval en la Cámara. De haberlo sabido, me hubiera cuidado más en el comentario” y lamentó haber sido mencionado en la causa y “lamento no poder aportar a su investigación, pero que ese fue el contenido y contexto de esa conversación”.

“A ese almuerzo fui en la confianza que me dio la invitación del Diputado Santana, quien a su vez señaló que lo que se iba a conversar ahí era de naturaleza privada, por lo que estoy sorprendido por la utilización que se ha hecho de este rumor que equivocadamente repliqué. Al respecto lamento que tal incluso haya sido mal utilizado en contra de Sr. Luksic o la Sra. Compagnon. Es todo cuanto puedo agregar (sic)”, dice el gerente de Banmédica.

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Castro: “Fueron diversas fuentes”

Consultado por este medio, el diputado Castro señala que la información que recibió se la entregó directamente al fiscal. “Yo sé que posteriormente este señor fue citado a la fiscalía y entregó una declaración. No conozco los detalles de lo que él declaró, pero efectivamente hay información que circuló en distintos lugares respecto a los teléfonos prepago y yo traté y manejé esto de la mejor manera y entregué todos los antecedentes directamente al fiscal Luis Toledo, que fue lo que hice junto a los diputados Issa Kort y Gabriel Silber en su momento cuando concurrí a la fiscalía de O’Higgins a entregar esos elementos y otros más que entregaron otros parlamentarios”.

El parlamentario dijo que la información que entregó a al fiscalía, que opera en su distrito, era sobre el tráfico telefónico del señor Luksic y Natalia Compagnon. “Fueron diversas fuentes. Por eso, como las fuentes piden siempre privacidad yo por eso concurrí donde el fiscal Toledo a entregar esa carpeta”, dice.

Sobre la declaración de Matthews, el parlamentario dijo que “esa es información que dice él, pero yo le estoy diciendo que son diversas fuentes las que me proporcionaron antecedentes y como esto fue negado al principio yo preferí entregar los antecedentes”.

Consultado por el hecho de que esta denuncia se hizo solo horas después de su reunión-almuerzo con el gerente de Banmédica, el diputado reiteró que no se acordaba del día exacto pero que eran diversas fuentes.

“Yo no conozco esa declaración que hizo este señor, no tengo acceso, entonces no puedo referirme en detalle a lo que él habla. Yo lo único que le digo es que recogí, puse en conocimiento de la comisión y después entregué al fiscal Toledo. O sea, hice exactamente lo que tenía que hacer como parlamentario respecto al tema. Para mí eso fue una cuestión bastante clara”, dice.

Al final de la conversación con este medio, Castro dijo que durante la reunión que él mantuvo con el fiscal Toledo, este le comunicó que un abogado querellante en la causa ya había pedido el tráfico telefónico de Andrónico Luksic con Natalia Compagnon. Sobre la supuesta incautación de celulares, sin embargo, no tenía información.