Rafael Guilisasti

Esta mañana la Corporación de Fomento para la Producción (Corfo) ingresó una solicitud a la Contraloría General de la República para que determine si la renuncia de Rafael Guilisasti al consejo directivo de la corporación para asumir en las sociedades cascadas de SQM “satisface o no los deberes de probidad administrativa establecidos en la ley”, según informa La Segunda.

El empresario saltó del consejo a reemplazar a Julio Ponce en las sociedades que controlan SQM (Norte Grande, Pampa Calichera, Oro Blanco y Potasios de Chile) el xxx pasado, en medio de un litigio arbitral entre la empresa y Corfo por las pertenencias mineras del Salar de Atacama.

El escrito está firmado por el vicepresidente ejecutivo de Corfo, Eduardo Bitrán, donde insiste que Guilisasti “ha vulnerado gravemente sus deberes, en particular el deber de probidad”.

“Nos obliga a pedir a la Contraloría un urgente pronunciamiento”, pregunta el escrito, para así saber si se pueden aplicar sanciones sobre probidad o conflicto de interés y de reserva.

El escrito además busca que determinar si el empresario, cercano a Andrés Velasco y el movimiento político Fuerza Pública, infringió los deberes que asumió como consejero, contenidos en la Ley 18.575.

De ser así, Corfo podría entablar acciones judiciales contra Guilisasti y solicitar que deje su puesto en Cascadas.

En el oficio, además, Corfo dice que “considerando la naturaleza de las labores que implicaba el desempeño de don Rafael Guilisasti como consejero de Corfo, estaba dotado de diversas atribuciones y funciones, incluyendo facultades de orden resolutivo, razón por la cual no cabe sino concluir que en dicha calidad ejerció una función pública y tuvo el carácter de autoridad de un órgano del Estado”.

El escrito señala que el empresario “tuvo acceso a información reservada y confidencial”, en alusión al litigio arbitral con SQM. “Esta situación y su renuncia para asumir en las denominadas Cascadas (…) lo ha puesto en un evidente conflicto de interés”, dice.

“¿Cómo responde a los deberes de lealtad que asumió con las Cascadas sino renunciando a los deberes previamente comprometidos con Corfo?”.

Corfo dice que como consejero Guilisasti asistió a reuniones de consejo donde se analizaron “diferentes escenarios, datos económicos y comerciales que, atendido el resultado incierto del juicio arbitral, permitirían a la corporación ponderar y resolver la adopción de decisiones relacionadas con sus pertenencias mineras en el Salar de Atacama”.

De esa forma, Corfo señala que Guilisasti negoció para asumir en Cascadas teniendo esa información privilegiada y “haciendo prevalecer su interés particular sobre el general, apartándose del recto ejercicio que la función pública exige”.