SVS declara ante fiscalia
Mientras los partidos políticos realizan las últimas conversaciones ad portas de que la Presidenta, Michelle Bachelet, entregue su propuesta sobre quién, de la quina designada por la Corte Suprema, será el sucesor de Sabas Chahuán que debe ser ratificado por la Cámara Alta, senadores apuntan a las dificultades anexas a la elección asociadas a lo que consideran una “verdadera máquina” desde el Ministerio Público para quemar nombres.

Así, postulan, ha ocurrido con dos de los postulantes que generan mayor consenso: José Morales y Raúl Guzmán. Del primero, aseguran, se ha instalado que internamente no tiene respaldo de la Asociación de Fiscales, lo que no sería efectivo; del segundo, trascendió la semana pasada una causa de Derechos Humanos donde estuvo involucrado su padre, situación que Guzmán aclaró en entrevista con este medio al afirmar que su papá declaró por la desaparición de dos personas como testigo, no como imputado. Los dos postulantes, además, mantendrían una relación tensa con Carlos Gajardo, quien encabezó los casos SQM y Penta. La esposa de Gajardo, la fiscal adjunto María Teresa Muñoz es la secretaria general en la asociación que los agrupa.

Guzmán dio cuenta de las sospechas sobre cómo se está conduciendo el proceso al aseverar que “acá hay un proceso institucional en el que tienen que intervenir los tres poderes del Estado y eso debería primar y no la utilización de otras herramientas en medio del proceso que lo único que hacen es hacer daño porque muchos hechos son falsos”.

En tanto, tres senadores contactados por este medio apuntaron en la misma línea.

“Acá ha habido un interés desde el Ministerio Público en filtrar información en contra de Morales y Guzmán. Han hecho lo mismo, yo creo que otro sector de la Fiscalía, en contra de (Jorge) Abbott. Al final, todo el proceso, que ya es difícil, se ensucia aún más”, postula un representante de la Nueva Mayoría.

Desde la Alianza, en tanto, un legislador plantea que “los políticos somos niños de pecho si se nos compara con la lucha de poder que existe en la Fiscalía. Ha sido tan evidente la operación en contra de Morales y Guzmán que sólo así se entiende que hoy Abbott, que estaba descartado, vuelva a sonar como factible”.

Otro integrante de la Alianza plantea que “se ha enredado aún más una negociación de por sí compleja y donde se debe buscar consenso, porque hay intereses internos en Fiscalía que han apuntado a quemar nombres, por lo que no se sabe qué va a pasar”.

Los parlamentarios consultados plantean que si bien la elección es una quina donde también están Juan Enrique Vargas y Luis Toledo “en los hechos la Presidenta puede elegir de una terna de Morales, Guzmán y Abbott porque para los otros dos no hay un piso mínimo”.