Rafael Guilisasti

Una serie de actas entregadas por Corfo vía Transparencia al diario La Tercera dejan en evidencia que el ex consejero de la entidad y actual presidente de las sociedades Cascadas, Rafael Guilisasti, sí asistió a ciertas reuniones en las que de una u otra forma se trató el litigio judicial que mantienen con SQM Salar en torno al contrato de arrendamiento del Salar de Atacama.

Según el matutino, la primera acta del Consejo Directivo Corfo del 23 de marzo de este año dice así: “Se plantea la situación legal y estrategia judicial de Corfo en el proceso de arbitraje seguido contra SQM Salar S.A., por diferencias en el pago de las rentas del contrato de arrendamiento de las pertenencias mineras OMA (Salar de Atacama) de propiedad de Corfo, y analiza diferentes escenarios en la materia”. De las 5 actas enviadas, en al menos cuatro habría participado Guilisasti, sostiene el medio antes citado.

Pues bien, en aquella cita el vicepresidente Corfo, Eduardo Bitrán, dijo que allí se “abordarán dos temas de relevancia que es necesario poner en conocimiento de los señores consejeros”. Uno fue la Mina Invierno, mientras que el otro asunto fue “el estado en el que se encuentra el procedimiento de arbitraje que se lleva adelante con SQM Salar”.

En esa línea afirman que este año las otras sesiones fueron el 5 y 25 de mayo, el 11 de junio y el 17 de agosto, en donde “se expone a los miembros del Consejo, entre otros temas, la situación legal y estrategia judicial de Corfo en el proceso de arbitraje seguido contra SQM Salar”. La Tercera precisó que Guilisasti únicamente no asistió a la cita del 25 de mayo.

El asunto es que la reunión más importante fue la del 11 de junio donde se determinó rechazar una conciliación y llevar adelante un juicio arbitral. Bitrán aquella vez explicó el contrato del Salar de Atacama.

Otros temas de esa sesión Corfo determinó mantener confidencialidad, ya que “contienen análisis de escenarios y demás antecedentes y datos económicos y comerciales que, atendido el resultado incierto del juicio arbitral, permitirán a la Corporación ponderar y resolver, al término del proceso mencionado, la adopción de decisiones relacionadas con sus pertenencias mineras en el Salar de Atacama”.

Por eso es que Bitrán defendió la idea de llegar al actual presidente de las sociedades Cascadas a Contraloría, ya que tendría información confidencial y sensible en torno a los pasos que dará Corfo contra Salar.

Por su parte el propio Guilisasti aseguró que está tranquili ya que “en los temas que tienen que ver con los contratos del salar de Atacama no tuve conflicto de interés alguno. Es más, renuncié al consejo de Corfo por el sólo hecho que me propusieron este cargo (presidente de sociedades Cascadas), sin haber tomado todavía ninguna decisión”.