Felipe Cuevas 02

El presidente de la Juventud UDI, Felipe Cuevas, reapareció.

Esta vez lo hizo a través de una entrevista con el Diario Concepción, en donde le pidieron comparar la dictadura del tirano Augusto Pinochet con la situación que se vive hoy en Venezuela bajo el régimen de Nicolás Maduro.

En ese sentido Cuevas recordó en primer lugar los dos días que estuvo detenido en Venezuela y en donde algunos lo calificaron -otros derechamente se burlaron- como uno de los presos políticos que dejaba el gobierno del sucesor de Hugo Chávez.

“No me gusta victimizarme ni hacer caricatura con algo que para mí fue bastante complejo, cerca de 40 horas bastante difíciles. Evidentemente fui vulnerado en mis derechos, decían que andaba sacando fotos. En una cárcel lo primero que te piden es tu carnet de identidad y no puedes entrar con nada, por lo tanto es difícil que hubiera estado sacando fotos. A mí se me vulneraron mis derechos en un país donde no hay mucha garantía de respeto hacia ellos, pero la categoría de preso político dejémosela a personas que han sufrido una vulneración bastante más larga respecto a su libertad”.

Pues bien, habiendo dicho eso, el militante UDI precisó que “a mí no me tocó vivir el Gobierno Militar”, sin embargo afirmó que “en Chile durante el Gobierno de Pinochet podías salir a la calle a marchar, independiente de las consecuencias. En Venezuela está prohibido”.

Cuevas complementó rápidamente la frase asegurando que “desconocer que ambas son dictaduras creo que es vano, discutir cosas obvias no tiene sentido”.

Ahora lo que sí afirmó sobre la gestión del Tirano es que en su dictadura “las libertades individuales estaban permitidas, pero había un fuerte control gubernamental en función del orden social y la institucionalidad vigente”.

Ser UDI

En otros temas puestos sobre la mesa en esta conversación con Diario Concepción, Felipe Cuevas definió lo que para él significa ser una persona UDI: “El joven UDI de partida quiere marcar diferencias en el estilo de hacer política. Ser de la UDI hoy es ser una persona aguerrida, porque históricamente hemos llevado una carga negativa”.

En esa línea sostuvo que se siente orgullo de pertenecer al gremialismo y “mientras la UDI no haga una renuncia a los principios a los cuales adhiero, no tendría motivo para irme. Los últimos episodios han manchado al partido (casos de financiamiento trucho en la política), pero como nuevas generaciones, tenemos que ser parte de la solución y no el problema.

Sobre algunos temas valóricos y el desarrollo que ha tenido la UDI con el pasar de los Años, el presidente de la Juventud gremialis es claro: “Los principios son inmutables, pero uno tiene que ir adecuando el discurso y las ideas a medida de cómo avanza la historia. Haber votado en contra de la ley del divorcio yo creo que fue una tontera, todos tienen derecho a equivocarse y rehacer su vida. Te pongo como contra ejemplo el tema del aborto, pueden pasar muchos años y la UDI siempre va a estar en contra, porque tiene que ver con cómo interpretamos la vida humana desde la concepción. En el Acuerdo de Unión Civil hay gente que lo interpreta como una salida institucional a dos personas del mismo sexo que quieren tener un resguardo del Estado, pero te podría asegurar que están todos en contra del matrimonio homosexual”.

Al ser consultado por el financiamiento a las campañas políticas, el joven UDI respondió que “yo no cuestiono el que se le pida plata a Penta vía aportes reservados, como lo estipula la ley. Uno puede cuestionar respecto de dineros recibidos por vías irregulares. Hasta el día de hoy he defendido el aporte privado a las candidaturas, creo que no hay nada de malo que un particular pueda aportar a una candidatura, siempre que sea mediante las vías legales”.

Eso sí marcó una diferencia con el caso Corpesca, ya que allí “me parece bastante más delicado, porque estamos hablando de posible cohecho, eso me parece más grave”.