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A través de un hecho esencial a la SVS, la sociedad Oro Blanco contrató por doce meses a Itaú Argentina para buscar un socio o, definitivamente, un comprador de su filial Pampa Calichera. Es mediante este holding que Ponce Lerou ejerce el control de SQM, ¿Qué le parece esta decisión?
Sí, leí que contrató a un banco brasileño en Argentina y que esa noticia generó un alza importante en el precio de la acción. Me imagino que, como es habitual, la SVS debe estar observando este tema.

¿Cree que Ponce está dispuesto a perder el control de SQM?
Lo único que sabemos es que Ponce Lerou controla SQM, que ha incumplido gravemente sus contratos con Corfo y que el mercado premia la posibilidad de que él salga de la empresa, al punto de que las acciones suben. Y también sabemos por la prensa que está involucrado en financiamiento ilegal de la política, al parecer siendo uno de sus objetivos controlar a su antojo el Salar para siempre.

Usted dijo “SQM debe entender una cosa básica que es inherente a la ética: los contratos se deben cumplir y de buena fe y el socio privado debe ser idóneo para asociarse con el Estado”. Si Ponce Lerou deja el control de la empresa, ¿SQM adquiere esa categoría de “socio confiable”?
Para ser claro: hoy el controlador de SQM no es un socio idóneo para la Corfo. Ponce Lerou ha incumplido gravemente sus contratos y nos ha entregado información incompleta y tergiversada, lo que tiene graves implicancias. Las sales de este salar son un activo fundamental para el futuro energético de Chile y también para el desarrollo de la industria de vehículos eléctricos en el mundo, los que consumen 50 kilos más de cobre que los de combustión interna. Es decir, el desarrollo y expansión de los vehículos eléctricos puede aumentar la demanda global de cobre a largo plazo, al punto que 20 millones de vehículos eléctricos implica 1 millón de toneladas de cobre adicional. Y Chile hoy produce 6 millones de toneladas. El desarrollo expansivo de nuestras reservas de litio es clave. Pero la cuota de litio que tiene autorizada SQM vence el 2022 y con su actual gobierno corporativo, es inviable políticamente para cualquier gobierno ampliar este plazo. SQM debe resolver sus problemas de gobierno corporativo, cosa que no ha hecho, para desarrollar una relación de buena fe con el Estado chileno.

Con Ponce Lerou fuera del control de SQM, ¿Corfo sí estaría dispuesta a una conciliación en el marco del arbitraje?
La evidencia me demuestra que se debe creer mucho lo que se lee de Ponce Lerou. Si llega a vender y el comprador es un tercero real y conocido, evidentemente que el Consejo de Corfo, en conjunto con el Consejo de Defensa del Estado, podrán evaluar el nuevo escenario en el arbitraje.

El árbitro propuso como medida conciliatoria un monto a pagar por parte de SQM de US$ 17 millones y la modificación de un contrato de arrendamiento que mantienen desde 1993, ¿qué cifra es el piso para que Corfo pueda aceptar un acuerdo de este tipo?
Esa es parte de la información privilegiada que tiene Guilisasti, quien hoy es presidente de Cascadas.
Usted ha enviado oficios y solicitado información de SQM a entidades como la SVS, el SII, etc, ¿le han respondido?
Los oficios que envié expusieron situaciones que pueden implicar graves perjuicios para el Estado de Chile: la Corfo y los accionistas minoritarios de SQM. Algunas de esas instituciones nos respondieron que están estudiando el tema y de otras no hemos tenido respuesta aún.

El ministro de Interior, Jorge Burgos, dijo en una entrevista que Ponce era “el guaripola de las privatizaciones truchas”, ¿por qué se decidió, en el retorno a la democracia, no investigar estas privatizaciones?
El ministro Burgos me interpretó completamente. Ponce Lerou representa una época muy desgraciada de nuestra historia, donde algunos pocos se aprovecharon del dolor y el horror de muchos. Respecto de la época del retorno a la democracia, hay que recordar que Pinochet aún tenía un enorme poder real y simbólico, y que los gobiernos democráticos avanzaron mucho pero dentro de la realidad que existía. Después de 17 años de dictadura, no era factible pensar que todo era posible. Hubo prioridades y se cumplieron. Creo que la historia demuestra que el gobierno del presidente Aylwin actuó con gran sensatez y sentido histórico.

¿La manera en que Ponce Lerou ha operado la empresa históricamente, es para usted una forma de hacer negocios? ¿Con qué impresión se ha quedado de Ponce en este tiempo?
No conozco a Ponce Lerou. Ha enviado a emisarios y lobistas a reunirse conmigo, pero no he recibido a ninguno. No me gusta la gente que cree que todo se compra y que todo hombre tiene su precio. Corfo no está en venta o arriendo, y exigimos más respeto por las instituciones del Estado. Estamos defendiendo el interés público, tal como lo hicimos en los últimos cuatro gobiernos para defendernos del robo de Inverlink, donde recientemente ganamos. Aquí el mensaje es claro: se debe cumplir la ley, cumplir con estándares éticos propios de un país OCDE y terminar con las prácticas de far west. Estos abusos dañan el emprendimiento y el desarrollo empresarial.

Cuando habla de mensajes a través de lobistas, ¿se refiere a personeros como Enrique Correa, Osvaldo Puccio e Ignacio Pérez Walker?
No voy a dar nombres.

GUILISASTI Y LAS CASCADAS
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La semana pasada, se conocieron actas del Consejo de Corfo. Hasta el 17 de agosto, Guilisasti asistió a cuatro de cinco de estos encuentros. En varios de ellos “se expone a los miembros del Consejo, entre otros temas, la situación legal y estrategia judicial de Corfo en el proceso de arbitraje seguido contra SQM Salar S.A”. ¿Confirma esto la tesis de que al abandonar Guilisasti la Corfo se va con información privilegiada?
Sí, de eso no hay duda alguna. En el Consejo de la Corfo se analizaron y discutieron temas del conflicto con SQM que son información privilegiada. Esas reuniones están fielmente reflejadas en las actas. En particular, la gerencia corporativa presentó las expectativas de modificación del contrato en los aspectos económicos en caso de avanzar a una conciliación.

¿Es creíble que esta información no esté ya en manos de SQM?
No lo sé, eso lo deberían responder Ponce Lerou y Guilisasti. Si lo está, pudiera tener implicancias penales.

¿Cree que el problema de Guilisasti con este cambio de bando es ético o legal?
La Contraloría nos debe aclarar si se faltó a las normas de probidad en su carácter de consejero de Corfo. No obstante y más allá de toda opinión administrativa o legal, su actuación es impresentable en Chile, en Estados Unidos, en Japón o cualquier otro país OCDE. No hay dos opiniones en este tema.

¿Qué implicancias tiene para Guilisasti cualquiera de estas dos situaciones?
Estamos esperando que la Contraloría General de la República evalúe la actuación de Guilisasti, lo que le pedimos en carácter urgente. Si la Contraloría dice que él violó alguna norma o ley, vamos a iniciar acciones legales contra Rafael Guilisasti. Pero para eso necesitamos la resolución de la Contraloría.

¿Ha conversado con Guilisasti tras su renuncia?
No. Tenía buena relación con él y pensaba que era un ejemplo en el mundo empresarial, pero hasta hoy no logro entender por qué hizo algo así. En el mundo privado es inaceptable saltar de una empresa a otra cuando hay un conflicto judicial entre ambas. Creo que su actuación generó un daño adicional a las confianzas y demostró que Ponce Lerou no tiene límites. Pareciera que todo vale.

¿Esperaba que un director se fuera a trabajar con su contendor en medio de algo así?
Eso es impresentable en cualquier empresa privada y él es accionista y director de empresas privadas. Guilisasti sabe que actuó mal, porque lo que hizo no se hace, así de simple. Como dije, no entiendo sus motivaciones. Es primera vez que veo algo así. ¿Se imagina el escándalo si esto pasara entre directores o abogados de empresas privadas en conflicto judicial? Un día están en la vereda sur y al otro día en la vereda norte, con toda la información y defendiendo intereses totalmente opuestos.

LAS PLATAS POLÍTICAS DE SQM
¿Cree que afectó en este proceso que han vivido Soquimich y Corfo, el hecho de que la minera no metálica fuera una de las empresas que aportó dineros políticos a varios parlamentarios e indirectamente a altos funcionarios y exfuncionarios de gobierno?
El conflicto entre SQM y Corfo se debe exclusivamente a los graves incumplimientos de SQM al contrato que tiene suscrito con Corfo, la que solicitó el término del contrato por falta grave en mayo del 2014, mucho antes de que conociéramos de las prácticas ilegales de la empresa controlada por Ponce Lerou.

¿Cómo fue para usted ese período? ¿Recibió presiones del entonces ministro del Interior Rodrigo Peñailillo, por ejemplo?
Corfo no acepta presiones de nadie y eso lo hemos demostrado en todas nuestras actuaciones. Estamos aquí cumpliendo el mandato de la presidenta Bachelet y así lo seguiremos haciendo.

La información que se manejó en ese minuto es que en Corfo las presiones se sintieron fuertes, incluso con amenazas a algunos de sus funcionarios. ¿Eso es real?
Hay algunos que están acostumbrados a mandar emisarios y lobistas con mensajes y recados. Yo no los recibo. Y el día que manden amenazas, las vamos a denunciar a tribunales.

¿Usted recibió advertencias?
Ponce Lerou sabe que Corfo no se vende ni se intimida, además estamos trabajando en esto con el Consejo de Defensa del Estado. Vamos a seguir buscando el término anticipado del contrato por grave incumplimiento de su parte. No vamos a aceptar ninguna amenaza o advertencia.

¿Han tratado, en este periodo de reunirse con usted personeros asociados a SQM?
Sí y no he recibido a ninguno. Este tema está radicado en tribunales, no en reuniones privadas.

También se dijo que en algún minuto usted estuvo a un paso de aceptar la conciliación, pero se enteró de ciertas presiones y echó pie atrás, ¿es efectivo?
La evidencia demuestra que este tema fue analizado en el Consejo de la Corfo y que al final, luego de analizar todas las opciones y considerar todos los antecedentes, el vicepresidente hizo una propuesta, de rechazar la conciliación, lo que fue aprobado en forma unánime, incluyendo el voto de Guilisasti. Esa propuesta que presenté la trabajé con el equipo interno y la asesoría del ex gerente corporativo el ingeniero Rodrigo Azócar.

¿Existió algún Consejo donde se haya determinado llegar a acuerdo con Corfo y luego se haya revocado esa decisión?
No. Las actas fueron firmadas por todos los integrantes del Consejo de CORFO, incluido Guilisasti. Solo se tomó una decisión en la reunión en que se aprobó unánimemente rechazar la conciliación. Hay rumores interesados de la contraparte, pero solo son campañas de desinformación muy básicas.

En todos los puestos que ha ocupado en el aparato público, usted siempre se ha caracterizado por actuar con independencia. Lo demostró con Lagos cuando tuvo su disputa pública por el puente del Chacao. ¿En este proceso ha actuado con la misma independencia que se le conoce? ¿Usted le ha consultado alguna vez a la Presidenta Bachelet respecto a sus decisiones?
Toda mi actuación como Vicepresidente ejecutivo de la Corfo ha sido, es y será en cumplimiento pleno del mandato que tengo de la Presidenta Bachelet y del Consejo de CORFO.