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Sindy Ortiz nunca imaginó que admitir su consumo de marihuana con fines medicinales le podría traer tantos problemas durante su proceso de embarazo.

Resulta que en medio del trabajo de parto el hospital Las Higueras de Talcahuano sometió a una encuesta a Sindy, dentro de la cual aparecía una pregunta que decía relación con que si había consumido drogas.

La mujer reconoció sin problemas que ella consumía cannabis para enfrentar los fuertes dolores que sufría en las articulaciones de una mano.

Su respuesta provocó preocupación en el recinto y provocó que los funcionarios enviaran estos datos a la justicia, donde se decidió que su pequeña hija Luciana debía permanecer en el recinto.

Según consigna El Dínamo la madre sólo puede ver a su bebé durante dos horas y media al día, tiempos que deben ser divididos durante cada jornada.

El tema complicado acá es que la mujer tiene prohibición de darle de amamantar a su pequeña.

Según sostuvo Sindy a radio Bíobío, “veo a todas las mamás con sus bebés y yo estoy sola, no la puedo amamantar, no la puedo ver, me sentí como si hubiera cometido el peor de los errores del mundo”.

Por su parte el jurista Adolfo Ortega sostuvo que aquí se cayó en “un acto de violencia de género y un acto de violencia contra el niño. De violencia contra la mujer porque no se le permite amamantar y al hijo de recibir la leche materna”.