UC Crecer

“¡Se siente, se escucha, arriba los que luchan! ¡Lo que el pueblo debe hacer, es luchar hasta vencer!”, así celebraba Crecer, plataforma de izquierda de la Universidad Católica, su triunfo como federación en la madrugada del 4 de noviembre. La celebración, en pleno campus San Joaquín, era de una efervescencia política propia de una revolución. Era la tercera vez en la historia que una lista de izquierda salía elegida en la UC, después de los proyectos liderados por Miguel Solar en 1967 y Álvaro Ramis, en 1998.

– Esta es una victoria de la comunidad y del estudiantado que quiere avanzar hacia las transformaciones que Chile viene exigiendo. Las desigualdades e injusticias que vivimos día a día en nuestro país, tienen que ser el pilar de lucha de la Universidad Católica – declaró ese día a la prensa, Daniel Gedda, presidente electo FEUC.

El 52,64% de Crecer versus el 47,36% del movimiento gremial (ligado históricamente a la UDI), se transformaron en el resultado más claro de la polarización política que se vivía desde hace meses dentro de la UC. Las otras dos listas, el NAU y Solidaridad, que para muchos estudiantes son las alternativas más “moderadas”, se quedaron en la primera vuelta del 22 de octubre, abriendo paso a una de las luchas ideológicas más potentes en la historia de la casa de estudios.

Pero la construcción del programa y las ideas que llevó a Crecer a ganar la Federación, se demoró cinco años en fortalecerse para doblarle la mano a un movimiento gremial con 48 años de historia en el cuerpo. Durante ese corto tiempo, aseguran sus militantes, lograron consolidarse como una plataforma que busca transformaciones estructurales dentro y fuera de la universidad, y que no está dispuesta a moderarse bajo ninguna circunstancia. “Tenemos el deber de cumplir lo prometido, porque el estudiantado nos votó. Ellos tienen la última palabra. Somos su cara y sus ideas en la dirigencia”, asegura Gedda. La izquierda se tomó la UC.

“LOS MONOS LOCOS”
Daniel Gedda se ríe cuando recuerda los primeros comentarios sobre Crecer que escuchó cuando era novato en Derecho: “Esos son los monos locos de humanidades”, le escuchó decir a más de un compañero. Había salido recién de la Squola Italiana y hasta ese momento, no se definía de izquierda, a pesar de que su madre militó en la Izquierda Cristiana y su padre en el MIR. “Cuando uno entra a Crecer, tiene una sensibilidad de izquierda, una molestia por cómo funciona Chile, por el modelo. No es necesariamente una posición ideológica dura”, dice Gedda.

Al año después que ingresó a Crecer, Daniel Gedda se metió a la UNE, donde también militaba Rodrigo Avilés, que se transformaría en uno de sus mejores amigos. Fue ahí donde empezó a tener cargos de dirigencia, hasta que este año salió elegido delegado Confech.

Al igual que sus compañeros en Crecer, Daniel no tiene tapujos en decir lo que piensa. Abiertamente ha aceptado que su inspiración es Salvador Allende, niega que Cuba sea una dictadura, admira los procesos de Venezuela y Bolivia, está a favor del matrimonio igualitario, y cree en el aborto libre. Puras aseveraciones que han sacado ronchas en los próceres más conservadores de la Universidad Católica.

Un video que circuló en internet después que Crecer pasara a segunda vuelta el 22 de octubre pasado, es la muestra de eso. Ahí salen algunos de los militantes -que también pertenecen a la UNE- cantando a modo de celebración: “Somos los hijos de Guevara, hijos de Chávez y Fidel, luchando por la patria liberada, unidos, combatiendo, hasta vencer o morir”. En horas, el video era trending topic y se transformó en el arma perfecta de la campaña del terror contra la plataforma. No fueron pocos los profesores, exalumnos e incluso la ONG “Red Latinoamericana de Jóvenes por la Democracia” los que pusieron el grito en el cielo ante la potencial “dictadura” que se venía en la UC.

Crecer UC

Pero en Crecer, afirman, no se avergüenzan por sus convicciones. Aseguran que a pesar de que existen diferencias políticas entre ellos, la vocación transformadora es algo que persiguen desde el comienzo y por lo mismo, la formación política de izquierda dentro del movimiento es tan importante.

Crecer actualmente no tiene claro los alcances ni su proyección más allá de la Universidad Católica. Al solo tener cinco años de antigüedad, es difícil identificar aún cómo se articulará el panorama político para sus exmilitantes. Sin embargo, hasta el momento, parte importante de ellos ha continuado su militancia en el FEL. De hecho, Carla Ljubetic, nueva vicepresidenta FEUC, decidió entrar a militar al FEL apenas terminó la campaña.

“Crecer hoy día resuelve y responde a las inquietudes de la Universidad Católica, así está configurado y pensado. Sin embargo, esperamos que los exmilitantes sigan participando por los cambios necesarios y que más adelante construyamos una alternativa de transformación a nivel nacional”, asegura Daniel Gedda.

“LA MILITANCIA”
Junio del 2010. Un año después de que el movimiento de centro izquierda, Nueva Acción Universitaria (NAU), arrasara en las elecciones FEUC con la lista liderada por Miguel Crispi, un grupo de estudiantes de Ciencias Sociales se reunían en la Facultad de Humanidades. Eran militantes del MEI (Movimiento de Estudiantes de Izquierda), el FEL (Frente de Estudiantes Libertarios) y miembros de la Asamblea Sociales de Izquierda. Todas organizaciones a la zurda del NAU que empezaron a plantearse la posibilidad de unir fuerzas para salir de la marginalidad.

– En la UC han existido grupos de izquierda siempre, pero se mantienen en solo eso, grupos. Minorías. Con lo que pasaba en Chile, ad portas de la movilización estudiantil, no podíamos permitir que no existiera una fuerza de izquierda potente dentro de la UC- recuerda Ulises Castillo, hoy profesor y uno de los fundadores de Crecer.

Castillo, que en ese año era estudiante de Historia, asegura que durante esas primeras reuniones la principal preocupación era construir una alternativa para aglomerar a los estudiantes movilizados por la educación pública y que no estaban conformes con la moderación política del NAU. “Éramos la izquierda de la UC y estábamos 100% desarticulados. Experiencias anteriores nos habían advertido que sin alianzas, desapareceríamos del mapa. Había que empezar a ganar espacios de representatividad y movilizar a la Católica”, cuenta Ulises.

Crecer

No fue más de un mes después que ya tenían el nombre del proyecto y los principales lineamientos de trabajo. Hicieron asambleas abiertas en casi todas las facultades con el fin de invitar a los estudiantes independientes que formaran parte de la plataforma. Apenas empezaron a aumentar levemente los simpatizantes, Simón Ramírez, estudiante de sociología y militante del FEL, creó la orgánica que, en lo más básico, aún se mantiene: una organización horizontal y asambleísta, con plenarios en los que todos los militantes podían votar y opinar por igual, independiente de su antigüedad.

“Los nuevos come guaguas”, “los zurdos de turno” eran solo algunos de los comentarios irónicos que movimientos de derecha dentro de la UC empezaron a utilizar en contra de Crecer. Sin embargo, cuando empezaron a ganar elecciones de consejeros territoriales en pleno movimiento estudiantil y las convocatorias a paralización a modo de protesta empezaron a tomarse varias facultades, los conservadores de siempre encendieron las alarmas.

– La democracia interna en la UC con más espacios de participación, el compromiso con las demandas estudiantiles, la vocación transformadora de la educación y la sociedad chilena ante un sistema neoliberal abusivo, eran solo algunos de nuestros principios que en esos años empezaron a ser las ideas de miles. Y siguen siendo las de hoy, Crecer jamás se ha amarillado- cuenta Ulises Castillo.

Si bien no fue prioridad desde un principio, la formación política dentro de Crecer empezó a ser una necesidad urgente. Es por eso que crearon talleres de formación política, que van desde lo teórico hasta el análisis de la contingencia y los gobiernos de la Concertación.

– En los talleres teóricos vemos por ejemplo neoliberalismo, teoría marxista, estudios de género, entre otros varios. Mientras que en los talleres de análisis podemos revisar los gobiernos de la Concertación, la reforma educacional y la laboral, todas desde una perspectiva crítica – cuenta Loreto González, militante desde el 2012 y actual secretaria electa FEUC.

Al igual que un gran porcentaje de estudiantes de la Universidad Católica, Crecer está conformado en su mayoría por estudiantes de colegios particulares que no tuvieron gran acercamiento con la política hasta que entraron a la Universidad. De hecho ese es el caso de la mayoría de los miembros de la actual directiva, como Daniel Gedda, Loreto González y Carla Ljubetic: “Pertenecemos a una generación que vivió el 2011 en colegios particulares que muchas veces no tenían ni centros de alumnos y nosotros fuimos los encargados de tomar esa batuta, a pesar de ser colegios privados” cuenta Carla Ljubetic, vicepresidenta electa FEUC.

Hoy, Crecer está conformado por cerca de 300 militantes y cinco movimientos diferentes: el FEL, la UNE, Trazo Común, Frente de Acción Socialista y Acción Libertaria, más todos los independientes. Un conjunto de organizaciones de izquierda que históricamente no habían podido lograr espacios de representatividad en la UC y que hoy forman una de las alianzas más sólidas de la izquierda universitaria.

Crecer

LA CONFECH
El actual escenario Confech, donde parte importante de las federaciones ahora pertenecen a la UNE, el FEL y la IA (izquierda autónoma), da luces de un panorama político similar a lo que sucedió el 2014, con una fuerte presencia de la izquierda revolucionaria dentro del organismo estudiantil. Para Daniel Gedda, el 2016 augura la reactivación del movimiento social en su conjunto, en un momento clave de la reforma educacional: “Los estudiantes a lo largo de Chile están decidiendo posiciones más críticas con respecto al movimiento educacional. La mayoría no aceptamos el proyecto. El próximo año deberíamos luchar en una Confech con fortaleza dirigente pero que construya con las bases”, dice Gedda.

Loreto González, secretaria ejecutiva FEUC, también comparte la expectativa: “Espero que el próximo año podamos trabajar y radicalizar en conjunto, tanto en las discusiones de la Confech, como en la interna de la universidad”.

Con las votaciones que se han realizado hasta el momento, la Universidad de Chile, la Austral, la Universidad de Valparaíso, la Universidad Católica de Valparaíso y la Universidad Diego Portales –que forman parte de la cúpula central de la Confech-, ya tienen federaciones de la UNE, el FEL o la Izquierda Autónoma. Sin embargo, a pesar de que distintas organizaciones estudiantiles de izquierda se han quedado con las principales federaciones del país hasta el momento, la revolución parece no estar presente en la calle. El doctor en sociología y experto en movimientos sociales, Alexis Cortés, cree que eso podría llegar a cambiar. “No se puede juzgar al movimiento estudiantil por sus manifestaciones más directas, porque igual hay movimiento. Este otro año debería vivirse una reactivación en las calles, ya que con Crecer y las otras federaciones en la Confech, se debilitan las vocerías más conservadoras, consiguiendo una visión más integradora”, asegura.

Si bien la Confech del próximo año estará manejada por grupos que comparten puntos ideológicos clave, según Alexis Cortés eso también tiene sus defectos, ya que si no se maneja políticamente bien, puede producirse una separación con la ciudadanía y una eventual gremialización del movimiento estudiantil: “Puede provocar mayor dificultad de que estos sectores consigan la identificación del ciudadano a pie, como sí se logró el 2011”, asegura.

A pesar de que el panorama Confech aún está por definirse con las federaciones de la Universidad de Concepción y Universidad de Santiago, parece una predicción segura que el movimiento estudiantil el próximo año vivirá una reactivación importante. “Lucharemos para unificar el movimiento social el otro año, sin embargo hay que tener en mente que es un proceso de largo aliento donde la política universitaria es la parte más breve. El compromiso debe ser de por vida y eso es lo que aspiramos en Crecer”, sentencia Daniel Gedda.