21 razones sexo

Un hombre que decidió mantener su identidad en reserva admitió que lleva 6 años teniendo sexo sólo con prostitutas. Esto debido a que se dio cuenta de que sólo logra el placer máximo al pagar por las relaciones sexuales y no así teniendo parejas habituales.

En conversación con el sitio Vice.com, el sujeto se definió sin pelos en la lengua como un “putero” que goza de los placeres que le hacen sentir las prostitutas.

“No me considero un misógino, ni mucho menos, más allá de las típicas bromas entre amigos propias de la lucha de sexos. Una mujer es un ser humano idéntico al hombre, a excepción de determinadas cualidades fisiológicas”, parte diciendo el hombre.

Añadió que para él la prostitución es “una actividad comercial o servicio que cubre una necesidad, como todo negocio que tiene cabida en nuestra comunidad. En este caso, el producto que se vende es el sexo. La única diferencia con el resto es el hecho de que no está regularizada. Seguramente es eso lo que hace que esté mal vista por la mayoría se la sociedad. Desde luego, debería legalizarse para dotarla de normalidad”.

Al ser consultado por cómo se define, indicó que “evidentemente” como un “putero”, ya que “a alguien que le guste mucho el rock se le llama rockero o a alguien aficionado al fútbol se le llama futbolero. Sin ninguna connotación negativa, no lo veo como un insulto”.

“Dentro de poco serán 6 años” sin tener sexo sin pagar, contó, “y no lo extraño”, dijo. En esa línea comentó que “cuando tengo la necesidad consumo prostitución y ya está. Como cuando me quedo sin cereal, bajo al supermercado a comprar más”.

En otros pasajes de su entrevista confiesa que “ya hace años que no miro con pensamientos lascivos a las chicas que no se prostituyen. No tengo ningún interés en conocer a mujeres para tener algo más que una amistad”.

Pese a que reconoce que sus amigos saben de su pasión, aseguró que “el único integrista de la prostitución que conozco soy yo. Soy persona de pocos secretos y conforme cumplo años, menos todavía”.

En cuanto a lo que más le gusta cuando contrata a una prostituta, admitió que “me dejo llevar por lo que me apetece en cada momento. Muchas veces le pregunto a la prostituta qué le apetece a ella, puesto que es la otra parte implicada y me interesa que disfrute. No soy de rutinas fijas. Para esto, menos”.

En cuanto al amor reveló que “hay unas (prostitutas) que me han gustado mucho y he repetido con ellas pero nunca me he enamorado de ninguna. Con algunas he pasado ratos muy agradables y he creado lazos de amistad. Con las prostitutas que he tenido más afinidad he planeado citas para ir a comer, a visitar una exposición o incluso nos hemos acompañado mutuamente a cosas familiares. Pero nada más allá de la amistad”.

¿Cómo lo goza más? Él contestó que “muchas veces hemos contratado sesiones colectivas, pero rara vez salen bien y las prostitutas se implican en la orgía. No obstante, cuando salen bien es una gozada. Es como cuando juegas fútbol con amigos, te diviertes más cuando los equipos están compensados, porque eso te obliga a dar lo mejor de cada uno para que tu equipo gane”.

“No soy un fetichista del sexo; no pido cosas extrañas. Lo que más me gusta en las relaciones sexuales es la naturalidad”, precisó.

Al ser consultado por si estaría con una pareja sin desembolsar lucas dijo que “no a corto plazo. Me siento muy realizado con mi situación actual. Ahorraría en otros caprichos antes que dejar la prostitución”.