Allamand Metro

El senador de Renovación Nacional, Andrés Allamand criticó el contenido de la reforma laboral y de paso aseguró que el Gobierno ha trabajado en este proyecto bajo la presión y chantaje de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT) y el Partido Comunista (PC).

En entrevista con La Tercera, el legislador indicó que en primer lugar que su tarea como oposición es “tratar hasta el final de corregir (la reforma laboral” . Hemos propuesto fórmulas de solución a todos los nudos de la reforma. Pero al final todo va quedando igual de mal”.

Entre las principales falencias de la iniciativa a juicio del senador RN es que “la Constitución establece que el derecho a la negociación colectiva es “de los trabajadores”; no de los sindicatos. Por eso deben poder negociar tanto sindicatos como grupos de trabajadores. El proyecto dice que el derecho será exclusivamente para los sindicatos, es decir, establece un monopolio sindical. Es una vulneración expresa del texto de la Constitución”.

Precisó que con esto “el PC y la CUT obtienen lo que siempre han querido: la afiliación obligatoria”. Añadió a la pasada que “la Nueva Mayoría sabe que el proyecto es inconstitucional. No hay costo alguno por hacer respetar derechos de los trabajadores. El único costo lo va a pagar el gobierno patentando aún más que todo lo hace mal. Es lo mismo que en la ley de gratuidad: todos sabían que era inconstitucional. Cuando el Tribunal hace respetar la Constitución la izquierda dice que hay que suprimirlo y que sus fallos “son miserables”.

Al ser consultado por si la CUT ha presionado para que el proyecto siga la misma ruta, Allamand no se guarda su opinión y lanza sin pelos en la lengua: “El gobierno ha tramitado la reforma laboral sometido al chantaje de la CUT y el PC. El gobierno le consulta cada palabra de las indicaciones que presenta. La CUT cuando no le gusta algo tira el mantel, “rompe relaciones”, insulta a los parlamentarios de la Nueva Mayoría y descalifica a los equipos técnicos del gobierno. Y entonces se vuelve atrás. El PC en la reforma laboral aplica al pie de la letra lo de “un pie en la calle, otro en el gobierno”. Y tiene dos sombreros: el propio y el de la CUT”.