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El pasado jueves el entonces rector de la Universidad Alberto Hurtado renunció a su cargo que ostentó desde el año 1997. En entrevista con la revista Sábado, Fernando Montes Matte se sinceró y ahondó en los conceptos que ha venido repitiendo en los últimos años en el debate en torno a la reforma educacional. Sobre su reciente salida del plantel, aseguró que “es bueno saber retirarse a tiempo”.

El licenciado en sociología y teología de la UC de Lovaina, Bélgica, dedicó buena parte de su diálogo con la revista a hablar sobre la gratuidad y la concepción que han trabajado los estudiantes en torno a la educación como un derecho, con la que no se muestra muy de acuerdo. El exrector hizo hincapié en la educación no sólo entendida desde ese punto de vista sino también como un cúmulo de responsabilidades con la sociedad.

“Si algo me gustaría que quedara de lo poco que he aportado, es esa idea de que la educación es fuente de responsabilidades. El que ha estudiado es responsable de su patria, de los pobres y de los demás. Y que no solo estudie para ser más rico o tener más fama o más poder: es un claro error el formular la educación sólo como un derecho. Y eso corresponde al periodo del siglo XVIII, cuando nace la idea de formular los derechos humanos, que fue un gran avance de la humanidad. Eso lo toma después el liberalismo y terminan siendo los derechos del individuo. En el mundo económico Adam Smith insiste mucho en que es bueno el mercado, donde yo defiendo mis derechos, tú los tuyos y en el mercado se equilibran las cosas y una mano invisible hace que todo marche”, explica Montes.

Ahondando en el problema, el jesuíta dice: “La educación es un derecho, clarísimo, pero es la fuente que genera las responsabilidades. La gratuidad a mi me parece que no se funda primariamente en el derecho a la educación (…) Por eso digo que creo que sin darse cuenta expresan (los estudiantes) un neo-neo liberalismo, tremendamente individualista. Es “mi” derecho. Y no les he escuchado que me digan que necesitamos a estos jóvenes para que sean los gestores del nuevo Chile. Es decir, creo que fundan de manera neoliberal su argumento. Y yo he leído El nuevo modelo de Fernando Atria y me parece que adolece el mismo problema. Donde lo primero no es la solidaridad, sino lo que yo me merezco, lo que a mí me tienen que dar. Y es difícil hablar porque da lña sensación de que yo digo que no es un derecho. Es un derecho, pero en función de que tienes obligaciones”, explica el sacerdote.

Montes, también dio su opinión sobre la triestamentalidad, una de las principales peticiones del movimiento estudiantil, consistente en participar directamente de las decisiones que se toman en la universidad. “El estudiantado tiene que tener niveles obvios de participación (…) Pero una universidad no puede ser como el país, es decir, una persona un voto” (…) Y no (hay que) pedir la triestamentalidad pura y exacta porque el estudiantes es, por esencia, respetable, mayor de edad, tiene que tener una buena educación, pero es una persona que estudia y se retira de la universidad… y lo demás es tenerles miedo y no mirar las cosas con racionalidad. Consultado por si existe miedo ante los estudiantes, Montes contestó: “Terror, los políticos, todos”.