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El expresidente del sindicato de trabajadores de la Universidad del Mar Roberto Tobar (68) se siente olvidado, al igual que los 600 empleados que formaron parte de la Universidad del Mar y fueron echados el 31 de mayo del 2012. Con más de 25 años de experiencia en el cuestionado centro de estudios, cuenta los inicios de la universidad, habla de su cesantía y sobre todo aborda la dificultad de que el plantel superior pueda pagar a los funcionarios, profesores y a los alumnos.

A pesar de que la justicia chilena ordenó la indemnización de los 20 mil estudiantes vinculados a la Universidad del Mar al momento del anuncio del primer cierre del establecimiento de educación superior en 2012, Tobar conoce bien el establecimiento educativo y afirma a El Mercurio de Valparaíso que eso no pasará.

Sobre la situación que está viviendo, el exdirigente de los trabajadores dice que “a muchos nunca les pagaron sus sueldos y a nosotros nos despidieron en la fecha que ingresó el síndico, solo quedó el aviso de despido, el periodo de vacaciones y la indemnización por años de servicio y eso aún no lo han pagado”.

Además, Tobar desconfía que la universidad de la Quinta Región que cerrará sus puertas definitivamente el 2018, pueda pagar algo de lo que le deben.

“No se ha podido pagar a los trabajadores, menos se les va a poder pagar a los alumnos. La situación es crítica, porque los bienes que le quedan a la Corporación Educacional U. del Mar no alcanzan ni para cancelar las indemnizaciones de los trabajadores, que han sido consideradas no muy altas, en cierto sentido. El síndico no ha podido rematar todos los bienes y la deuda previsional no ha podido ser cancelada en su 100%. Solo a mí me deben un año de imposiciones, y somos 600 trabajadores”, dispara.

También el expresidente del sindicato aborda en el olvido en el que se encuentran él con sus antiguos compañeros y despotrica contra los organismos del Estado, e incluso con la Central de Trabajadores presidida por Bárbara Figueroa (PC), integrante de la Nueva Mayoría.

“Desde el día uno no ha habido alguna protección hacia uno como trabajador. Hablamos con el Ministerio del Trabajo y su respuesta fue que esto un problema de particulares. La respuesta del Mineduc fue que no tenían nada que ver con los trabajadores… se habla de indemnizar a los alumnos, pero nosotros fuimos olvidados hasta por el Ministerio del Trabajo e incluso por la CUT”, cierra.