viejo

Resulta inevitable recordar el título de la novela “No es país para viejos”, del estadounidense Cormac McCarthy, al enfrentarse con los datos de un estudio sobre las pensiones en Chile que publica la Fundación Sol.

La información, cuyos números son recogidos de la Superintendencia de Pensiones, indican que hoy en nuestro país nueve de cada diez jubilados recibe una pensión de menos de $153.590.

En el caso de las mujeres, la cifra se empina al 93,8%, mientras que en los hombres alcanza el 87,5%.

Al aterrizar los montos, se advierte que la plata que llega a los bolsillos de los jubilados es 100 mil pesos menor que el salario mínimo fijado por el Estado desde el 1 de enero de este año.

Por otro lado, si se toman en consideración los resultados de las última  la Encuesta de Caracterización Socioeconómica Nacional (Casen) 2013, hoy el 90% de los pensionados percibe una jubilación que supera en sólo 17.590 pesos la línea de la pobreza.

En enero de 2015, la Fundación Sol publicó otra investigación, no es menos auspiciosa, respecto de los salarios. Esta reveló que de cada dos trabajadores chilenos, uno gana menos de 300 mil pesos.

El estudio arrojó además que el 70% de los trabajadores obtiene 426 mil pesos mensuales líquidos, mientras que apenas el 15,9% gana más de 652 mil pesos.

En ese línea, se determinó además que el 10% de la población gana más de 852 mil pesos líquidos, lo que aún no llega al supuesto ingreso per cápita que reluce el país, el cual llega los 24 mil dólares anuales, según el FMI.

Como guinda de la torta, de acuerdo a la última información del Banco Mundial respecto del coeficiente Gini (donde 0 es la perfecta igualdad y 1 la perfecta desigualdad) Chile es el 15º país más desigual del mundo.