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El viernes 4 de marzo, en los primeros minutos de la formalización al dueño de AC, Patricio Santos y sus cómplices Rodolfo Dubó y Camilo Cruz, el fiscal Carlos Gajardo le entregó a los abogados defensores una lista con los afectados que existían hasta ese momento. Son más de 1.500 estafados, explicó, para luego iniciar en la formulación de cargos por lavado de activos, estafa e infracción a la Ley de Bancos, señalando que el monto ascendía a más de $52 mil millones.

En la lista a la que accedió The Clinic Online, aparecen como “inversores” oficiales y suboficiales de el Ejército y la Marina activos y en retiro. También funcionarios de carabineros y de la Fach con montos menores. Y un par de casos llamativos.

Uno de ellos lo constituye Alejandra Damiani Serrano, conocida como “Roxana” y quien fue secretaria del exagente estadounidense de la dictadura, Michael Townley, involucrado en los asesinatos del excanciller Orlando Letelier y su secretaria Ronny Moffit, en Estados Unidos; y del excomandante en jefe del Ejército Carlos Prats y su esposa Sofía Cuthbert en Argentina.

De acuerdo a la lista, Damiani Serrano invirtió 5 millones de pesos en 2015.

Otra de las víctimas de la estafa es Alejandro Omar Arriagada Ramos, un narco chileno que mantuvo vínculos con la ‘Ndrangheta, la mafia calabresa, conocida por su brutalidad en el mundo del crimen organizado italiano.

Arriagada se radicó en Italia en 1974, luego de que desertara del Servicio Militar, siendo procesado por la justicia castrense. En 2009 cayó detenido en una operación policial de gran escala conocida como “Trovador” junto a los grandes del grupo criminal y estaría de vuelta en Chile. En AC Inversions depositó $25 millones.

Captadores

Entre el mundo militar que ingresó sus dineros para recibir intereses poco comunes -de hasta 10% mensuales- destacan con montos altos un sargento que habría actuado como captador de otros funcionarios del Ejército: integró $ 208 millones.

Con $ 105 millones está un coronel, quien es el segundo a cargo de la Academia de Guerra y que ya fue sancionado por la institución al participar en negocios de este tipo. Y con la suma más alta un capitán, con 280 palos.

Hay que recordar que el Ejército envió dos circulares internas en 2015 donde advertía que la tropa no debía invertir su plata en negocios de este tipo. De hecho, incluso envió oficios al SII y la Unidad de Análisis Financiero dando cuenta del hecho, pero las respuestas no fueron satisfactorias.

En la Marina, en tanto, figura un capitán de corbeta a cargo del curso de brigadieres en la Escuela Naval Arturo Prat.

Pasos

Hasta ahora, el fiscal oriente Carlos Gajardo sigue indagando dónde está el dinero de AC Inversions, pero al mismo tiempo si eventualmente militares o civiles que estuvieran involucrados en paralelo en el llamado milicogate, el millonario desfalco a los fondos de la Ley Reservada del Cobre.

Por esta razón, la semana pasada envió una solicitud a su colega Centro Norte Ximena Chong, quien indaga a los ex proveedores civiles del Ejército que participaron de la corrupción por más de $ 2.000 millones. Al mismo tiempo trata de establecer si el dinero pudiera estar escondido en paraísos fiscales.

En una línea similar está el ministro en visita civil de la Corte Marcial Omar Astudillo, quien lleva la arista castrense del milicogate, que también solicitó información a Gajardo. En su proceso tiene acreditado, al menos hasta ahora, un fraude al fisco cercano los US$ 10 millones.

En este caso, tampoco existe claridad dónde está el dinero.

La Pirámide del Ejército – The Clinic Online