Yañez

El ex tesorero de Amplitud, Eduardo Yáñez, decidió presentar su renuncia al partido tras el quiebre con la directiva, luego de las críticas que realizó a la gestión encabezada por el presidente del partido, Joaquín Godoy, a quien tildó de pequeño dictador. Por su parte, Godoy sostiene que todo el conflicto se debe a que la directiva no estuvo dispuesta a apoyar una precandidatura de Yáñez.

¿Cuáles son las razones por las que decide renunciar?
-Mis razones son objetivas, datos duros, hechos que no se pueden desmentir. Me voy porque fracasamos en conseguir las firmas para constituirnos como partido político en las 15 regiones, ése era nuestro mandato. En total, se necesitaban 17 mil firmas, sólo conseguimos 4700. De las 15 regiones, presentamos firmas en siete regiones y sólo quedamos constituidos en una región que es Coquimbo. Eso es un fracaso. No nos podemos hacer los desentendidos. No creo en los argumentos que daba la directiva de que era una misión imposible por la desafección de la política producto de los escándalos del último año. En el mismo periodo, nuestro competidor más cercano, Evopoli, presentó 22 mil firmas en el Servel y se constituyeron el 15 regiones. Por lo tanto, ese argumento no es válido. El Partido Unión Patriótica entregó 10 mil firmas y ni siquiera tienen parlamentarios.

¿Existen otras razones para que decidiera criticar públicamente la mala gestión de la directiva?
-Nosotros cuando asumimos como directiva, en las encuestas estábamos bien evaluados, con buenos niveles se aprobación. Luego de cinco mediciones, un año después, salimos como los peor evaluados, estamos en los últimos lugares. Mientras más nos conocen, menos nos quieren. No teníamos una buena estrategia comunicacional y pagamos los costos de tener parlamentarios, que en general hoy, tienen altos niveles de rechazo.

¿A qué se deben tantas renuncias en el partido, entre ellas, la de la diputada Rubilar, vicepresidentes de la mesa y ahora usted?
-Yo me fui porque me causa vergüenza los malos resultados y en eso también tengo responsabilidad como parte de la directiva. Además, cometimos el error de perder el 25% de nuestra representación en el Congreso sin elecciones de por medio. Hay que ver qué falló en la negociación con Rubilar y, claro, se han ido tres de los cinco vicepresidente.

Se habló de diferencias políticas, pero ¿cuál fue la verdadera razón de la renuncia de la diputada Rubilar?
-La diputada se fue por muchas diferencias, básicamente, con Joaquín Godoy, porque ella consideraba que había falta de transparencia en el partido.

¿Qué tipo de faltas de transparencias?
-Específicamente en la elección de la directiva, ella planteó muchas dudas sobre el proceso y sus resultados. No fue la única, algunos consideraban que la elección no dio la suficiente tranquilidad de que fue justa, limpia y pareja. Esa era la verdadera razón. Luego Godoy gestionó mal el tema. Hubo problemas de forma y trato. A la Karla la trataron de manera brusca. Yo también estuve a favor de su salida, fue un grave error.

¿Y cuál es el trasfondo de eso? En La Segunda usted habló de censura y falta de autocrítica
-Hay un ADN de RN presente en Amplitud que está vivo y coleando, hay mucho autoritarismo. Al interior de la directiva hay poco aprecio por la libertad de expresión. No tienen tolerancia a la crítica. Imponen las ideas a la fuerza. La salida de 2/3 de la directiva se está replicando en las bases, hay mucha fuga de gente talentosa.

¿El origen de su problema con la directiva fue la precandidatura presidencial que presentó, como plantea Godoy?
Yo presenté mi precandidatura presidencial, pero no estoy loco, lo hice con un solo afán, para sacar a Lily Pérez del letargo, para convencerla que tenía que presentar su candidatura. No podíamos enfrentar una elección municipal sin tener candidato presidencial. Esto generó que me convirtiera en el enemigo público de la directiva y de algunos militantes. Me acusaron de personalista y ególatra. Yo quería que Lily Pérez se parara de frente con Velasco. Pero la gota que rebalsó el vaso fue estas últimas criticas que realicé por la mala gestión, dije que teníamos que renunciar y ahí se me fue encima la directiva, Joaquín Godoy es intratable, se comporta como un pequeño dictador.

¿Por qué?
-No sabe ver los grises, no sabe negociar, Joaquín Godoy negociando es un elefante en una cristalería. La negociación con la Karla Rubilar la lideró Godoy de un modo que nunca iba a tener arreglo. En mi caso, ahora enviaron un panfleto a todos los militantes para desacreditarme, me hacen pedazo. Ante la primera crítica a la gestión de la directiva, se actúa de esta manera. Amplitud por dentro se maneja como Corea del Norte. No aceptan disidencias ni críticas. Están corriendo una lista negra para juntar firmas de los militantes para echarme.

¿Y qué rol está jugando en la conducción del partido la senadora Lily Pérez?
-Lily Pérez no participa en la directiva. Ella nunca interfirió demasiado, cosa que es criticable porque es la líder natural. No estuvo presente en los momentos claves, está ausente de los temas partidarios. La mitad de amplitud es Piñerista y la otra mitad con Velasco y algún otro, es decir, en este momento, todos los caminos conducen al quiebre de Amplitud por la falta de de liderazgo.