24 Febrero de 2014/ SANTIAGO En una conferencia de prensa en la Plaza de la Constitución frente al palacio La Moneda, el ministro de Transportes y Telecomunicaciones, Pedro Pablo Errázuriz, junto a la secretaria ejecutiva de Conaset, Francisca Yáñez, y al coronel de Carabineros, Óscar Vargas, anuncia la publicación del decreto que fija las características de la nueva licencia de conductor.  FOTO: DAVID VON BLOHN/ AGENCIAUNO

El ex ministro de Transportes Pedro Pablo Errázuriz, se refirió a la polémica que ha generado el uso de aplicaciones internacionales como Uber o Cabify, servicios de vehículos particulares que trasladan personas dentro de la capital tal como lo hacen los taxis.

Sus declaraciones surgen en medio de las manifestaciones que los conductores de taxis han realizado contra estos servicios, de las cuales la última se realizó ayer.

Tanto desde la seremi de la RM como del ministerio de Transportes y Telecomunicaciones, se han mostrado contrarios a estas aplicaciones, ya que estarían prestando un servicio público sin autorización. A pesar de esto, hasta el momento no se han realizado acciones legales; sólo multas y el retiro de vehículos que estén infringiendo la norma.

El ministro de Transporte del gobierno de Sebastián Piñera cree que las sanciones no son una buena alternativa para resolver esta problemática. Incluso propone que el gobierno debería legalizar este servicio y ayudar a que los taxis también lo incorporen, ya que, según él, el Ejecutivo tiene todas las herramientas para hacerlo.

“Creo que esta es una oportunidad gigantesca, maravillosa para el ministerio. Aquí se produjo un cambio tecnológico fundamental, estructural muy profundo, donde oponerse es absurdo. Es mucho más eficiente la relación entre el cliente y el vehículo, es más segura, la forma de pago es más simple, el costo total es más bajo, es un cambio estructural de la industria del transporte de pasajeros y, además, con la gigantesca virtud de que no hay autos circulando en la calles innecesariamente. Una de las grandes dificultades que enfrenta un taxista es que tienen que recorrer la ciudad sin pasajeros”, sostuvo en entrevista con La Tercera.

Según él, “el ministerio tiene un rol fundamental en ayudar a todos los taxis tradicionales a incorporarse a este cambio. El ministerio tiene que adaptar la estructura legal y en mi opinión, trabajar de la mano con los taxis tradicionales para adaptarse a este cambio o van a sufrir muchísimo. Mientras más rápido el ministerio los ayude a sumarse a la nueva tecnología, menos van a sufrir”.

“Es como decirle sí o no a la tecnología de Internet para la música, es una tontera decir que no. El cambio se va a producir de todas maneras, es como prohibir Internet para proteger al Fax. La tecnología ya llegó y lo que puede hacer el gobierno es crear todos los instrumentos para facilitar esta nueva tecnología y ayudar a quienes no la tienen”, añadió.

Uber llegó a Chile en enero de 2014 -a dos meses de finalizar el gobierno de Piñera- y ya suma 11 mil conductores en Santiago, según Soledad Lago, gerente de Comunicaciones para el Cono Sur de la empresa en cuestión.