Axel Kaiser 01

El director ejecutivo de la Fundación para el Progreso, Axel Kaiser, aborda el caso de Andrónico Luksic desde la perspectiva de lo que advierte ha sido la posición ausente de los poderosos, particularmente de la familia a la que pertenece el empresario tratado por un diputado de la plaza como “máximo delincuente” e “hijo de puta”.

“Finalmente, Andrónico Luksic hizo lo que algunos venimos insistiendo hace años que deben hacer los empresarios de nuestro país: mostrarse”, escribe el abogado en carta a El Mercurio.

“Más allá de su posición económica”, es “también es un ser humano”, afirma Kaiser, defendiendo la idea de que “a los Luksic, precisamente por su bajo perfil público, los han convertido en una verdadera caricatura, responsabilizándolos de casi todos los males de Chile”.

Según dice, “esto no es sano para ellos, pero tampoco para nuestra convivencia como chilenos. Más allá de las justas críticas que muchos líderes empresariales merecen por comportamientos inaceptables, estos deben entender de una vez que hay un grupo relevante de políticos e intelectuales decidido a destruir su credibilidad personal y la de su rol en la sociedad. Esto es parte del proyecto político populista en curso que busca lograr una profunda transformación de Chile en una dirección conocida en América Latina”.

Para redondear su tesis, Kaiser sostiene que “los empresarios no pueden permitir que se les deshumanice en la imagen pública, pues es mucho más fácil odiar a una caricatura sin voz ni rostro conocido que a otro ser humano. Tampoco debieran quedarse de brazos cruzados mientras ven cómo avanzan ideas y discursos que distorsionan completamente la función empresarial, poniéndolos a todos en el saco de los detestables y abusadores “poderosos de siempre””.