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El astrólogo del matinal Bienvenidos, Pedro Engel, se motivó durante una conversación sobre ángeles en el programa y decidió contar una historia personal que sólo guardaba en secreto con su siquiatra.

Según consigna Glamorama, Engel soltó que “la historia más impresionante que tengo es algo que pocas veces lo he contado, mi experiencia con un ángel. Cuando yo estuve recién viudo estaba en una depresión muy grande. Se me manifestó un ángel al atardecer. No había tomado ni fumado nada. Estaba en mi sano juicio”.

Añadió que “se me manifestó un ángel, una presencia tremenda. La energía es grande. Yo decía ‘¿cómo todo Santiago no lo ve’’. Pero, bueno, cuando logró materializarse, porque todo esto se empezó a entretejer en la misma energía de luz, y me dijo su nombre, Alberto, me dijo que ‘en pocos días más nos vamos a conectar’”.

En ese sentido, recalcó Engel, “pensé que era parte de mi depresión. Dije yo ‘es tu imaginación’. A pocos días me encuentro en la calle Tobalaba, me hace dedo un chico con dos niñitos, los niñitos subieron atrás y él era argentino. Me dice ‘hola, ¿cómo estás? ¿Te acuerdas que yo te dije que en pocos días?’. ‘No’, le dije, ‘no te conozco’. ‘Estuve en tu casa, al atardecer’, me dijo, ‘yo soy Alberto ¿Nos podemos juntar a las seis de la tarde?’”.

Sin dudarla Engel llegó puntual a las seis de la tarde a la dirección entregada. Al entrar al depa le llamó la atención un refrigerador rojo típico ochentero.

Tras ello, contó el ancestrólogo detalló que “nos fuimos hacia La Reina alta y me dijo muchas cosas de mi vida que me iban a pasar. Me iba a tocar un rol importante de ayudar a las personas. Yo en ese momento no me podía ni ayudar a mí mismo, estaba en el infierno. Me dijo todas las directrices que iban a pasar en mi vida. Lo fui a dejar a su casa y a las pocas semanas se lo conté a mi siquiatra, la doctora Lola Hoffmann. Ella me dijo ‘vamos de nuevo a esa dirección, a contactarlo’”.

“Fuimos, entramos al departamento y aparece un señor. ‘Doctora Hoffmann ¿cómo está?’. Era un amigo de Lola. Pero yo ya no vi el refrigerador rojo. Entonces le digo: ‘Yo estuve aquí hace tres semanas con un señor’. ‘No, aquí nunca ha habido nadie que se llame así. Yo compré este departamento, vivo aquí hace ocho años. ¿Un refrigerador rojo? No, yo nunca he tenido un refrigerador rojo’. Mi siquiatra, que era bien pela cables como yo, salimos de ahí y me dijo ‘un ángel, Pedro. Te llevó en otra dimensión, todo lo que te dijo fue para ayudarte y tómalo así’”, aseguró Engel.

“Fue mi experiencia más impactante. A raíz de eso empecé a escribir los libros, a viajar, a tomar historias de otras personas, no tan solo de Chile, sino también de otras partes del mundo. Me encontré con muchas sorpresas”, sentenció.