jorge_edwards

De todos un poco, de política, de América Latina, pero sobre todo de literatura, habló el escritor chileno Jorge Edwards con el diario El País de España, en donde se confesó en una suerte carrusel de preguntas.

“Me cambió la vida la literatura. Los libros de métrica literaria me llevaron a buscar los autores”, confiesa Edwards, quien respecto de la típica interrogante respecto de los libros del velador, dijo que a la mano, hasta hace poco tenía “el de Carlos Franz (Si te vieras con mis ojos). Una biografía de Shakespeare traducida al español, de Stephen Greenblatt (El espejo de un hombre) y Tocar los libros, de Jesús Marchamalo”.

El también columnista dice que puede parecerse a algún personaje de “del final de Flaubert, alguno de esos escribientes, o en personajes de Balzac o Proust”.

También confiesa que escribe en silencio, pues admite ser “un enamorado de la música y escucharla es como leer, por eso escribo en un total silencio”.

Para Edwards, ser escritor “es más una vocación que una profesión. Cuando uno se mete tiene que ser profesional, pero lo que lo mantiene es el amor a los libros y a la escritura”.

“No fui especialmente feliz en mi infancia porque viví en un mundo sombrío, en casas viejas y con mucha gente, con muchas normas. Luego fui a un colegio de jesuitas represivo. Fui bastante feliz con mis primeros amores de juventud a los 20. Sobre todo cuando ocurrían en la costa del centro de Chile, entre Valparaíso y Zapallar. La felicidad es muy efímera, se escapa con facilidad”, reflexiona.