Anita Tijoux

La cantante nacional Anita Tijoux celebra ocupar el tercer puesto entre los gestores culturales más admirados según el estudio Feedback de La Segunda. A sus 38 años, suma 4 producciones discográficas, giras alrededor del mundo, miles de fanáticos y puede alardear de una trayectoria musical que pocos logran en Chile. Su esfuerzo ha mantenido a la artista rodeada de luces, pero no enceguecida por ellas.

Según afirma Tijoux en entrevista con La Segunda, ella es parte de un grupo selecto: no todos quienes han dedicado su vida a las artes y a la música pueden decir que han podido vivir de esto y han tenido la oportunidad de mostrar su trabajo alrededor del mundo.

En palabras sencillas, ese gustito afirma que lo encuentra bacán, y que jamás dimensionó todas las vertientes que se abren con una canción o con un disco.

Para la intérprete de “Mi Verdad”, poder vivir de la música en Chile es un privilegio del cual solo algunos gozan, y aquello derechamente le indigna. “Las artes no son consideradas un trabajo. Es menor el número de artistas que tenemos la posibilidad de viajar y mostrar nuestro trabajo”, dijo.

En cuanto al esfuerzo desplegado y que le ha permitido estar donde está, Tijoux admite que no hay nada que caiga del cielo, especialmente para los artistas. Dice que es un trabajo difícil, aunque muchos crean lo contrario. “El arte es considerado como si uno anduviera jugando o pasándolo bien todo el rato. Es una fuente de trabajo y no es considerada como tal todavía”, critica.

Sin embargo, la pelea por posicionarse como alguien reconocido en las artes en Chile es mayor, ya que según la artista, el modelo no es apto para ellas. “Este es un modelo de ingenieros y empresarios”, comenta, al mismo tiempo que cree que para cambiar aquello habría que cambiar todo el modelo de país que tenemos. Anita se cuestiona qué significa la felicidad en Chile y cree que una gran mayoría no es realmente feliz en lo que hace.

Arguye además que es fome ver como los artistas dependen de un Fondart para sustentarse durante el año o que muchos deban trabajar paralelamente para sustentar sus obras. Según Anita, los espacios para los artistas son pocos, al mismo tiempo que reconoce que es una pena que muchos de ellos deban ser premiados primero en el extranjero para luego recibir apoyo en Chile. “Hay una cuenta pendiente muy grande con el artista en Chile”, recalca.

Eso sí, la cantautora es positiva y admite ver un cambio como país a nivel cultural. “Me gusta mucho ver una nueva generación que es muy inquieta, que es más cuestionadora, se rebela ante muchas cosas que antes no”, cerró la cantante.