tohá A1

En medio de una marcha estudiantil no autorizada y de jornadas marcadas por la imagen de un cristo de yeso destrozado en la Alameda y el desalojo de la toma de Internado Nacional Barros Arana (INBA), la alcaldesa de Santiago, cuestionada por esto último, criticó el devenir que tiene hoy el movimiento estudiantil.

“Sinceramente, estamos en un mundo distinto de hace cuatro años. Teníamos un movimiento estudiantil que era apoyado por todo Chile, que puso una demanda necesaria. Tuvo inteligencia para poner temas en la agenda nacional (…) pero el tiempo ha pasado y el movimiento ha ido distorsionando sus modos de actuar”, dijo la jefa comunal en ADN Hoy.

Haciendo un paralelo entre lo que acontece hoy respecto de cómo era 2011, acaso el año más álgido del movimiento estudiantil, la exministra dijo que se pasó de “un movimiento que tenía al frente un gobierno que negaba sus demandas” a “un país donde hay un proceso de reforma gigantesca en la educación, donde se han aprobado leyes muy importantes”.

Por esa razón es que -según dijo- hoy las tomas no cuentan con el respaldo de las comunidades.

“Se ocupan para cualquier cosa” y “no tienen ton ni son”, expresó.

“Es una violencia que hay al interior de las comunidades para discutir y tomar las decisiones de cómo movilizarse”, opinó además.

Al respecto, aseveró que “hoy la gente que tiene una opinión distinta no se atreve a levantar la voz. El nivel de descalificación verbal que se emplea por parte de la gente radicalizada es tremendo. Los propios profesores tienen temor, no se atreven a decir nada (…) porque las represalias que llegan son muy fuertes”.