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Este lunes el sacerdote jesuita José Aldunate fue galardonado por el Consejo del INDH para recibir el premio nacional de Derechos Humanos correspondiente al año 2016.

La ceremonia realizada en el Museo Nacional de Bellas Artes, rememoró y destacó el rol de Aldunate en la defensa y promoción de los derechos fundamentales de las personas perseguidas durante los años de dictadura.

Lorena Fries, directora del INDH, señaló respecto de Aldunate que “partió trabajando por la justicia social en el país en el campo de los trabajadores y las trabajadoras, desde ahí se vinculó a las violaciones masivas y sistemáticas durante la dictadura donde tuvo un papel preponderante en la defensa de las víctimas de la persecución política, de la desaparición y de la tortura”.

Asimismo, Fries recordó la forma pacífica a través de la cual Aldunate se pronunció a través de toda su trayectoria. Enfatizó que “yo creo que una de las grandes cosas que nos enseña, es que se puede resistir una dictadura desde la no violencia”.

Aldunate comenzó su trayectoria en la década de 1950 en Chile, al comenzar labores en el proyecto Acción Sindical Chilena (ASICH), apoyando las reivindicaciones de los trabajadores.

Luego, y ocurrido el golpe de Estado, Aldunate formó parte del equipo Misión Obrera (EMO), a través del cual apoyó acciones de defensa de la vulneración de derechos humanos y persecución política. En ese contexto, fue uno de los colaboradores en la creación del Movimiento contra la tortura Sebastián Acevedo, al mismo tiempo que brindó permanente apoyo a la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos.

Muchas de sus publicaciones y reflexiones fueron publicadas incluso en la clandestinidad, a través de las cuales buscó promover su visión sobre una iglesia comprometida con los derechos humanos.

A sus 99 años, actualmente José “Pepe” Aldunate, vive en una residencia jesuita ubicada en Santiago.