Víctor Jara

La defensa de Pedro Barrientos ha enfatizado que el exmilitar chileno desconocía al icónico cantautor chileno Víctor Jara, lo mismo que las torturas y asesinatos extrajudiciales que se llevaron a cabo en el Estadio Chile en 1973, donde fue acribillado el artista.

Barrientos, de 67 años y quien testificó por primera vez en el proceso judicial que se le sigue en Orlando (EE.UU.), negó conocer para esa época al cantautor de 40 años, quien también era profesor, director de teatro y activista político.

En la segunda semana de este juicio, sus abogados y testigos han señalado que en aquella época Barrientos no sabía de Jara, y tampoco tuvo conocimiento de torturas ocurridas en el aquel entonces conocido como Estadio Chile.

El exteniente del régimen de Pinochet (1973-1990), que se mudó a EE.UU. en 1989, precisó a través de sus abogados que solo tuvo conocimiento del cantautor y de los sucesos recién hasta 2009.

La exesposa del militar, María Castro, quien testificó a favor de Barrientos, dijo incluso desconocer el golpe de estado del general Augusto Pinochet contra el Gobierno de Salvador Allende (1970-1973), ocurrido cinco días antes del asesinato de Jara.

La testigo señaló que fue en 1987 cuando supo del golpe y de la violencia que se desató en Chile por esa época, y recién en 2008 supo de Jara y de las muertes en el polideportivo.

Barrientos, quien ya es ciudadano estadounidense, está acusado del asesinato extrajudicial y tortura de Víctor Jara en una demanda civil interpuesta por su esposa Joan Jara y sus dos hijas.

La semana pasada, varios testigos de la acusación, entre ellos exoficiales chilenos, rindieron testimonios encaminados a demostrar que Barrientos era uno de los militares a cargo del estadio, hasta donde fueron llevados en calidad de detenidos el cantautor y decenas de estudiantes y maestros.

Señalaron haber sido testigos de las torturas a los detenidos por parte de oficiales en los vestuarios del Estadio Chile, ahora Estadio Víctor Jara.

El Centro de Justicia y Responsabilidad (CJA), con sede en San Francisco, presentó la demanda civil en 2013.

Tanto Joan Jara, la viuda del cantante, como sus dos hijas, Manuela Bunster y Amanda Jara, han rendido también testimonio en la corte a cargo del juez Roy Dalton.