BIANCHI

Luego de criticar hace un par de meses a Pizzi por mostrar un juego con la Roja similar al de Borghi, este jueves el comentarista deportivo Felipe Bianchi destacó que “cambió mi opinión”.

Un día después de que Chile sellara su paso a la final de Copa América, en entrevista con La Segunda Bianchi aplaudió que Macanudo “demostró ser humilde e inteligente, porque supo rectificar a tiempo”.

En esa línea recordó que “partió muy equivocado, tratando de darle un tono personal al equipo que no correspondía”.

Precisó que “es muy humano llegar como jefe e intentar imponer la filosofía propia, pero cambiar la fórmula de la Coca Cola siempre es una tontera, una arrogancia y un ejercicio maligno de ego. No se cambia lo que funciona bien”.

El columnista de La Tercera enfatizó que “al principio Pizzi cayó en el error y la tentación de escuchar a los que pedían cambios y, por desgracia, aprendieron nada en todos estos años”.

Bianchi señaló que el periodismo deportivo mundial advirtió el cambio de ADN en el equipo. “Un desastre… se jugó muy mal en los amistosos, ante Argentina y sobre todo ante Bolivia, un partido espantoso que marcó el antes y el después”.

Sostuvo que “ahí Pizzi decidió cambiar, volver al viejo estilo. Cuando Chile retomó lo que mejor domina volvió a ser competitivo”.

En este punto descartó haber sido muy severo con el DT. De hecho explicó que “eso fue lo que nos salvó. Si no, capaz que el cuerpo técnico no entendiera nunca que estaba cometiendo un error brutal al tratar de modificar el tipo de juego de un plantel que aún no estaba agotado ni había dado su máximo”.

Pese a que reconoció la actitud “humilde” e “inteligente” del ex Valencia, aclaró que “de manera alguna” se arrepiente de haberlo comparado con Borghi, ya que podía estar “mal aconsejado por la mediocridad del medio nacional. Cometió el mismo error de Borghi: tratar de cambiar el sistema de juego de su antecesor”.

Para el ex Tolerancia Cero, recuperamos el prestigio. “Ha sido un nuevo tapabocas para los que dicen que este equipo debe jugar de otra manera”, dijo.

“El mérito de Pizzi fue entender que no podía luchar contra eso, que era absurdo y que además no estaba resultando. Lo que encuentro insólito es que, otra vez, hayan tratado de meterle mano a lo único realmente bueno que hemos hecho en 100 años”, cerró.