alfredo castro

Este domingo debutará Bala Loca, la nueva serie de CHV, que enfrentará a la prensa con el poder. Protagonizada por Alejandro Goic, un periodista que ejerce en el área de farándula y que, tras quedar en silla de ruedas, busca rehacerse profesionalmente. Con una temática actual y una alta factura técnica, la serie apuesta por convertirse en la sucesora de Ecos del desierto y Los 80. En el elenco además de Goic, estarán Mario Horton, Aline Küppenheim, Willy Semler y Alfredo Castro.

Conversamos con el actor Alfredo Castro, quien encarnará a Coco Aldunate, empresario de las isapres que se perfila como un villano notable, sobre la serie, la contingencia, la prensa y los escándalos de corrupción.

Estás alejado de la TV, ¿por qué te atrajo sumarte a Bala Loca?
Porque se mete en temas contingentes con harta profundidad. Yo soy bien adicto a las noticias, estoy bastante al tanto de lo que está pasando. Tengo una desesperación por saber. Creo que soy de los pocos que puede seguir la formalización a Longueira con pelos y señales. Me apasiona mucho. Me gusta el lado humano, ver la cara de Longueira, el susto de Longueira, el llanto de Longueira, la locura de Longueira. Me pregunto dónde estará la cabeza de la fiscal cuando lee las pruebas. Me gusta mucho ver a los fiscales, sobre todo a algunos, hay otros que son más sometidos al poder. A Ximena Chong la encuentro extraordinaria. A Mónica González la veo los lunes en Ciudadano, escucho cuáles son sus posturas. Me interesan ellos como personas puestos ahí.

¿Cómo fue interpretar a un empresario de las isapres?
Desde el punto de vista de la actuación siempre hay una defensa férrea de las creencias de rol, no me es difícil ponerme en su piel. Me toca defender a las isapres, no es mi mundo, lo vivo desde el lado del humillado por las isapres: de 180 lucas de psicólogo, me devuelven 12 lucas, es, francamente, un robo. Y ahora tengo que defenderlos, pero me gusta ponerme en esos roles.

¿En la serie hay alguna referencia directa a personas del ámbito público?
Con varios, son conjunciones de seres que conocemos de la vida real de nuestros país, se tomaron rasgos de varios empresarios para hacer mi personaje. Lo interesante es ver cómo la serie se introduce en la contingencia, toma cierta distancia de la realidad, no es una copia fiel, es mas bien es una reescritura o un repensar lo que está pasando. Trata los problemas éticos del periodismo, hasta qué punto el periodismo se entromete en la vida privada de las personas, hasta dónde le corresponde, qué es lo privado, qué es lo público.

La serie cuestiona los espacios de poder, que es un tema con el que siempre has trabajado.
Claro, en un momento que las éticas están puestas en cualquier lado. Tú ves a los políticos y piensas dónde estará éticamente este tipo, dónde están parados. Muchos de ellos defienden lo imposible, es una la locura.

¿Cómo has vivido la crisis de desconfianza en la política?
Yo he sido siempre bastante ciudadano, republicano, voy a votar, me gusta el debate, participo activamente. Pero ahora estoy súper cuestionado. Me bajó un golpe de dudar mucho, ya es tanto, un error tras otro, que uno se pregunta hasta dónde. Lo último que vi, que ya me dolió la guata, fue a los socialistas cantando en un spot, ahí me vino la crisis. No puede ser, me superó, igual que ver a Bachelet bailando con Cardoen. Es un punto de inflexión. Ellos no entienden, claro, una boleta por unas lucas, por tanto millones, después cinco boletas. El complot fue brillante, Ponce Lerou encuentro que es un genio.

Pero ahora que firmaste por RD, ¿no te sientes más representado?
Sí, me invitaron y me pareció importante estar ahí, me siento más representado, pero creo que falta un golpe más fuerte, porque masa crítica hay, alguien que diga: estoy por esta gente, por este periodismo, por esta ética, por este teatro.

¿Qué opinas sobre los partidos de centroizquierda que le fueron a pedir plata al exyerno de Pinochet?
Siempre estoy muy metido en la teoría del complot, no creo que sea de otra manera. La historia de este país está sustentada en el complot: que Prat saltó, que no saltó; que fue San Martín y no O´Higgins; que Pinochet no estaba convocado para el golpe y de un día para otro se convierte en el dictador. Siempre hay un complot. Como le escuché a alguien, básicamente Ponce Lerou, cuando llega Bachelet al primer gobierno, dice: a ver esto cambió, voy a empezar a entregar dinero a todas partes. Y ahora están todos salpicados. Para hacer esta serie, fue súper importante estar informado, porque como los escucho y los veo, sé cuales son sus movimientos y discursos.

¿Qué te parece el rol que ha ejercido la prensa en los casos de corrupción?
Los periodistas siempre han cumplido un rol clave. Me acordaba de Teleanálisis, que era una revista en la dictadura súper heavy, si no hubiera sido por los periodistas, en dictadura no se habría sabido nada, había una red de periodistas valientes y corajudos que investigaban lo que no se estaba investigado en ninguna parte. Gente notable.

En este caso se trata de un periodista con un pasado más político que termina en la farándula e intenta reiventarse. Algo así como Pamela Jiles, ¿no?
Un poco, claro, pero es que el paso del personaje de Goic a la farándula es súper interesante, porque la precariedad de los medios obliga a los periodistas y también a los actores, ha ejercer en lugares que no les corresponden. Tiene que ver con la farandulización o la banalización de la cultura. A vece mes agarra un periodista de farándula por ahí a sacarme cuñas. Y le digo, sabí que no quiero, no me metas para allá. Los pobres cabros lo hacen para ganarse de la vida, así como uno también ha hecho porquerías para ganarse la vida, no es un juicio ético tan garrafal. Tampoco hay muchos espacios. La Nueva Mayoría dejó morir a todos los medios que hicieron un gran trabajo en dictadura. Después vendieron La Nación, el último reducto que iba quedando como posibilidad.

Claro, el oficialismo nunca levantó un medio que hiciera contrapeso a los medios de oposición.
Sí, es bien raro ese desdén por la prensa. No quedan espacios. Los grandes medios aportillan todo y se van comiendo a los más pequeños. No hay cabida. Pasa lo mismo en el teatro. No hay por dónde. Frente a tanto centro cultural, que me parece estupendo que existan, con subvenciones de 2 mil millones o más, ¡qué va hacer uno! Es ridículo. Hay espacios que ya no tienen lugar.

¿Te enteraste del proyecto para entregarles beneficios a los presos de Punta Peuco? El presidente de la Corte Suprema lo apoyó.
Sí, los curas también, tremendo, ahí es donde hay que analizar cómo se mueven las éticas, a ver paremos, son crímenes de lesa humanidad, que no tienen perdón ni prescriben. No, por ningún motivo. Hay fronteras que son súper delicadas. Por ejemplo, estoy de acuerdo con la demanda de Bachelet a la revista Qué Pasa.

¿Por qué?
Porque encuentro que hay límites que francamente no se pueden pasar, no porque sea Presidenta, sino como ciudadana. Cómo le dan valor a este Juan Díaz, es que podría hacer una película con Juan Díaz, es notable. Cómo Compagnon se mete a trabajar con Juan Díaz, habría que encerrarla por descerebrada, por inepta. Quién es Juan Díaz, esa es mi pregunta, perdóname, pero aquí hay complot. Libertad de prensa totalmente de acuerdo, pero hay un punto que no se debe pasar: que no hay fuente, que nos equivocamos, que sacan la información, que la suben sin las menciones a la gente de la derecha, la maniobra que se hizo fue muy asquerosa. Esa gente no es imbécil.

¿Crees que el caso Caval fue un complot?
Por qué no va ser capaz Juan Díaz, con el historial que tiene, de decir démosles alpiste a esta galla que no tiene inteligencia, metámosnos con ella. Cómo se le ocurre a esa mujer aliarse con ése.

El caso Caval le dio en la línea de flotación a Bachelet y nunca más pudo repuntar.
Creo que a Bachelet la atacaron en su lugar más vulnerable, para cualquiera, nuestros hijos, sean como sean, es un lugar muy delicado. Por eso creo que todo es una operación al igual que Ponce Lerou. No quiero ser ingenuo.

¿Te gustan las reformas?
Sí, estoy de acuerdo con las reformas. Si alguien se ha atrevido a hacer reformas sustanciales fue Bachelet. Yo voté por las reformas, voté por ese proyecto, no puedo hacerme el imbécil ahora.

¿Y cómo piensas que se han llevado adelante?
Puedo distinguir dos campos. Están todos los problemas externos de economía, pero también que los empresarios no quieren invertir. Ellos tienen la experiencia del golpe militar, están en esa, no van a invertir hasta que las reformas se echen para atrás. El gobierno está en el gallito, lo siento, las reformas van. Va a llegar un momento que van a tener que invertir. Los camioneros, los empresarios y la prensa paró Chile y vino el golpe. Ahora dicen, hagámoslo de nuevo, no un golpe, pero un golpe blanco como el que se hizo en Brasil. Igual les salió el tiro por la culata porque apareció la podredumbre de la clase política y empresarial. No es fácil el escenario.

Y faltan recursos.
La ley reservada del cobre hay que suprimirla completa, de raíz y destinar esos miles de millones a educación, por qué no va a poder ser gratuita, que se dejen de llevar toda la plata, encima aparece el Milicogate con tremenda defraudación al fisco, osea no. Como dicen, los políticos, déjame decirte algo, -es una muletilla de Piñera, Longueira, Lavín-, los tiempos de la política, de los empresarios y del pueblo son otros. El tiempo de la justicia ni hablar. La gente quiere soluciones ya, o sea, ¡se acabó la ley reservada mañana! Llevamos 30 años con la gradualidad, esperando y esperando.

Qué te parece el proceso constituyente, ¿participaste en algún EAL?
Sí, me dieron ganas, por un lado me seduce, pero por otro lado me deprime un poco. Estoy en un momento malo, mis ánimos están puestos en otro lugar. Pero creo en el proceso, nueva constitución sí o sí y tiene que estar presente el derecho a la cultura.

La UDI presentó un proyecto contra el matrimonio igualitario.
El otro día leí al diputado Squella y es de antología, dice que un partido serio cómo va a apoyar esto, como si el amor no fuera serio. Su pensamiento es de las cavernas, gente joven que piensa como viejos ñoños. Se ven como sin sexo, sin deseo, terminales.

¿Viste a Orpis entrando a la cárcel?
Sí, bien impresionante, puse en facebook que se robó cientos de millones y no se arregló nunca los dientes, porque me da rabia su defensa. Me parece muy bien que esté preso, su mujer llorosa diciendo que agradece a toda la gente humilde que los ha apoyado. No puedo dejar de reír, ¡alguien que ha robado!, están todos locos.

La UDI insiste que son errores y no delitos.
Es de-li-ran-te, esa gente está en el delirio absoluto, -que para mí es muy interesante-, es un sector social que está delirante desde que Longueira escucha voces de Jaime Guzmán. Ellos no han cometido ni un delito, son gente seria. Qué clase de delirio es ese y la Nueva Mayoría son una tropa de estúpidos. Está todo bien decepcionante. Cayeron todos. Por qué razón creen que pueden robar. Dónde estará su cabeza. Insisto que tiene que ver con la impunidad. Hay algo que tiene que ver con la dictadura que se traspasó a la democracia, cerremos medios, no importa, que la gente trabaje como pueda y hagamos lo que queramos. Realmente la sensación es de impunidad.

La impunidad de la poderosos.
Están en un lugar social que creen son impunes: a mí nadie me puede fiscalizar, no me pueden tocar. La mujer de Orpis llora como lloraban los familiares de detenidos desparecidos, ahora sí que sabe cómo se siente. Como llegar a fin de mes totalmente acogotado o pasarle 200 lucas a una actriz y sentir que es una miseria. Cuáles serán los mecanismos que se mueven para que reciban plata de Ponce Leoru. Me es súper importante saber eso. MEO viajando en avión sintiéndose increíble ¿y no preguntó de dónde venía esa plata? Es bien impresionante. Nos falta un estudio sociológico para saber qué pasó con la ética. Tenemos que golpear la mesa, decir: no, está todo mal. Aunque veo un sector social que está diciendo no más. Se vio en las ultimas primarias que no fue nadie.

¿Vas a ir a votar a las municipales?
Ahora pensé que puede que no vote, como un golpe ético, no más. Toda persona que recibió aportes, chao pa´ afuera, se acabó. Eso es lo que está esperando toda la ciudadanía. Lo que me pasa con la Nueva Mayoría es que hacen todo mal, son idiotas, uno está de acuerdo con ellos, pero después salen con que no sé que proyecto estaba fuera de plazo o cosas así. La ineficacia es tremenda.

Dijiste que estaban pasando por un mal momento.
Sí, porque el Teatro de la Memoria ya no tiene lugar. Ahora lo que importa es la producción, a mayor cantidad de obras mejor, sacar 20 obras al año como sea, con miles de espectadores, esa es la gesta. Un cáncer de la producción. Los jóvenes trabajan en tres o cuatro obras a la vez, lo mismo con los directores, no importa cómo, cuándo, dónde, quién, ni para qué, sino que produzcamos. Las instituciones exigen producir seis o siete obras al año. Piden informes, preguntan hasta cuánto pesa la escenografía. No hay espacio para la búsqueda, la investigación, la pesquisa. Hay que rendir. No hay tiempo. En la lógica actual los procesos más largos no tienen lugar. Siento que el Teatro de la Memoria es un proyectó que fracasó y que ya no puedo mantener.

¿Por qué?
Es que pasó algo bien potente, en abril me estafaron. Llevo dos meses de una pesadilla horrorosa. Nelson Márquez, mi contador, mi asistente, un cabro que trabajaba conmigo hace siete años, que era muy querido por toda la comunidad en el Teatro de la Memoria, me estafó. El año pasado terminó la asociación con la Universidad Andrés Bello, pero por error siguieron depositando unos meses de este año, le dije a Nelson que había que devolver la plata. Se puso súper raro. Al día siguiente, no llegó y me vino una intuición. Llamé al banco y se había robado todo, ni siquiera era plata mía. El tipo llevaba como tres años en una bicicleta financiera, pagó como cinco millones a CMR, yo ni tengo esa tarjeta. Abrió un office banking a su nombre con firmas falsas y de ahí sacaba la plata. Ahora estoy luchando con el Banco Santander para que aplique el seguro que pago hace 11 años, pero no quieren y me dicen que haga la investigación yo.

¿Era tu amigo?
Era nuestro contador, llegó a la escuela a tomar un seminario de teatro aficionado, es un tipo muy seductor, encantador. En mi cara, me reventó la bomba. Nadie lo puede creer. Le pagué la universidad para que estudiara contaduría, ha sido un golpe tremendo. Mas que lo personal, preguntarse dónde estamos socialmente, dónde están las éticas. Joder un proyecto, una comunidad. Ahora ya no tengo ánimo para seguir, no quería hablarlo, porque está la investigación en curso, ha sido muy complicado.

Por un lado, están todos los problemas económicos y por otro lado la traición, la deslealtad.
Eso es muy doloroso. No me he enriquecido con mi pega, él sabe, vivo apenas con lo que hago. Él anda por las calles, en los mall, tiene facebook. Cuando hice Tony Manero, me preguntaban por qué ese rol y es porque responde a una nueva categoría social, un sujeto apolítico, aético. Ve que un dictador mata, desaparece gente y dice por qué no voy a matar yo a una anciana. Es la impunidad absoluta, eso está presente en la serie y es un tema que me interesa muchísimo. Nelson debe haber pensado si hay diputados o senadores que son capaces de defraudar por millones y millones, por qué no me voy a cagar yo a este gallo. Soy muy ordenado con las platas, pero hubo una negligencia del banco tremenda, pagó cheques por tres o cuatro millones sin consultarme. Nelson se robó todos los talonarios de cheques desde el 2013.

Qué tremendo.
Sí, al lado de eso, apareció un grupo de abogados jóvenes, que me dijeron te vamos ayudar, les explique que económicamente estoy reventado, fue súper emocionante porque sienten el teatro como propio y quieren ayudarme.
Ahora tengo que seguir con mi Fondart, me propusieron que postulara otra vez el próximo año, pero no puedo seguir, tengo que parar. No soy capaz, no puedo, estoy con medicamentos, en otra onda. Necesitamos de una ayuda más sostenida en el tiempo, mi teatro y otros. Solamente quiero que después de 35 años de trabajo, me digan cómo te puedo ayudar. Págame un sueldo justo y digno, págame un elenco digno y justo, para ensayar y mostrar buenas cosas a la sociedad. Me cansé de llenar formularios, hago unos informes que son más grandes que los libros de Bolaño.

¿Vas a cerrar el teatro?
Se lo voy arrendar al Douc hasta que me pueda recomponer. No sirvo para estar encima de alguien fiscalizando, no confiar para nada, no es mi fuerte. Es momento para retraerme y pensar que mi proyecto puede ser realizado de otra manera. Está lleno de ladrones con corbata y sin corbata, psicópatas. Atroz.

¿En que otros proyectos estás?
Ahora en la serie Pega Martín Pega, es sobre Martín Vargas, otro que fue estafado. No recibió fondos para ser película y la tuvimos que convertir en una serie de cuatro capítulos.

¿Con Pablo Larraín tienes algo en carpeta?
No, por ahora no. Voy a hacer una película en Uruguay con un un director que se llama Felipe Hirsch, que es un tipo muy transgresor, es una película pequeña y hermosa. También voy a hacer una con Marcela Said que se llama Los Perros, es un caso real, de una mujer que se da cuenta que su instructor de equitación es un torturador, yo hago el papel de torturador. La película Tengo miedo Torero, como no hay fondos, se volvió a aplazar para el próximo año, nos castigaron por trayectoria. ¡Por trayectoria! ¿Lo puedes creer?