refugiados sirios EFE

Durante este fin de semana y desde la ciudad de Kilis en la frontera con Siria, el presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, anunció que se dará a los refugiados sirios la posibilidad de adquirir la nacionalidad de su país.

El jefe de Estado profirió durante la instancia que “le daremos la oportunidad de la nacionalidad, ayudando a esos hermanos y hermanas, mediante controles a través de oficinas establecidas por el Ministerio del Interior”.

De igual manera, aseveró que ya se están “dando pasos” para que su país conceda la nacionalidad a los casi 2,7 millones de refugiados sirios que han huido de la situación de guerra civil que afecta al territorio.

“A mis hermanos y hermanas que viven en Siria, les digo: los vemos como hermanos y hermanas, si ustedes también nos ven como hermanos y hermanas no piensen que están lejos de casa, sólo están lejos de sus hogares y de su país”, dijo además Erdogan.

La medida ha sido criticada por los opositores del mandatario quienes llevan ya tiempo especulando que el anuncio de Erdogan tendría otras finalidades y estaría tomándose en cuenta nada más y nada menos que para que el pueblo sirio apoyara al partido gobernante islámico, AKP.

Por otro lado y durante la misma instancia, Erdogan condenó por igual al grupo yihadista Estado Islámico así como a las guerrillas kurdas en Siria. Acusó de ser marionetas y “subcontratas” que tienen por fin último que los sirios “no puedan gobernarse a ellos mismos”, así como dijo que así como el Estado Islámico no representa a los musulmanes, las milicias kurdas en cuestión “no representan a los kurdos”.