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Tras cumplir un mes como ministro del Interior, Mario Fernández, abordó los desafíos que enfrenta hoy el Gobierno y le bajó el perfil a la tensa relación entre su partido, la DC, y La Moneda.

En entrevista con La Tercera, el jefe de gabinete, aseguró que la relación de la DC con el Gobierno “es una relación normal en un gobierno de coalición. Un gobierno de coalición significa, siempre, una cierta distancia con cada partido. Habiendo varios partidos, es imposible que haya una armonía o una congruencia permanente en todo, con todos. Pero es una relación normal, una buena relación”.

En una reciente reunión con sus camaradas de la Falange, quienes le reclamaron la posición que ocupan hoy en la coalición, el ministro aseguró, según trascendidos, que la DC no estaba acostumbrada a no ser mayoría. Consultado por este episodio, el secretario de Estado sostuvo que “la DC durante dos períodos tuvo el Presidente de la República, los dos primeros después de la recuperación democrática, y después ha sido parte de la coalición sin tener presidente, eso significó un cambio en la correlación de fuerza dentro de la coalición y, por lo tanto, es un dato que hay que tener presente, y eso fue lo que surgió de la conversación. Y para recuperar posiciones dentro de la coalición, hay que tener más votos no más, hay que ganar más la adhesión de la gente en la competencia leal y sana entre los partidos”.

“No se trata de tener voz más fuerte, la voz debe ser más clara, más útil, pero hablar de voz más fuerte no tiene mucho sentido, no se trata de competir dentro de la coalición de quién tiene la voz más fuerte o de quién impone sus criterios. Lo más valioso que ha tenido la Nueva Mayoría de hoy y lo que fue la Concertación antes, es dar cuenta de una amplitud de posiciones, obviamente eso impone el desafío de relacionarse bien, y hasta ahora, para lo amplia que es la coalición, eso ha funcionado muy bien”, agregó.

En esa misma línea, el ministro sostuvo que “los partidos no pueden echarle la culpa al empedrado por la posición que tienen dentro de una coalición. Los partidos son más importantes cuando tienen más votos, cuando tienen más acogida en el pueblo. Esa es una regla fundamental de la democracia. Independiente de las expresiones que me atribuyen, lo que dije fue como una apelación a que estamos frente a una elección y la Democracia Cristiana debe emplearse a fondo para obtener la mayor cantidad de votación posible. Porque eso, además, contribuye a que la Nueva Mayoría tenga más votos. La Nueva Mayoría es un acopio de votos que le van sumando todas sus fuerzas”.

En relación a si la DC es el partido de la Nueva Mayoría que tiene una mayor desafección hacia el Gobierno de la Presidenta Michelle Bachelet, Fernández aseguró que “eso es así. El ministro del Interior es democratacristiano. Eso ya da cuenta de que la desafección no es real y que el Partido Demócrata Cristiano tiene una posición preponderante en el gabinete. Y en segundo lugar, las dos bancadas, senadores y diputados, han sido impecablemente leales con el gobierno en todas las votaciones de proyectos de ley, especialmente en las más importantes y en las más polémicas. Entonces, no se puede hablar de desafección, porque ahí están los datos concretos. Ahora, es cierto que hay mucho debate siempre. En la Democracia Cristiana hay una antigua costumbre de debatir mucho internamente, cuando se habla de debates internos en la Democracia Cristiana de que hay opiniones, hay grupos o fracciones, eso es normal en la vida partidaria desde su nacimiento. Estamos acostumbrado a vivir con eso, es parte de nuestro modo de ser”.

En relación a la baja popularidad del Gobierno en las encuestas y los desafíos que tendrá que enfrentar en este segundo tiempo el Ejecutivo, Fernández señaló que “el gobierno va a triunfar, el gobierno de la Presidenta Bachelet va a ser un gobierno exitoso, porque al finalizar su período, Chile va a ser menos desigual. Por eso se le eligió. Todas la reformas son instrumentos para esa meta; a la Presidenta Bachelet se le eligió para que Chile resolviera el problema de su desigualdad, que era patente, que era estructural”.

El titular de Interior descartó en ese sentido, que se requiera cambiar el rumbo, como tanto han insistido desde la oposición.

“Es que cuál es el rumbo que hay que cambiar. Si las encuestas sólo dan cuenta de una determinada valoracion de algo que no está terminado; bueno, entonces el rumbo es terminar las cosas. Por eso que es tan importante, desde mi punto de vista, entender que las encuestas reflejan un momento, que es transitorio en una secuencia, es una parte del camino la que se está valorando y no dan cuenta de todo el camino”, dijo.