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El pasado 10 de julio, Informe Especial destapó los pagos que el diputado Iván Fuentes recibió por parte de empresas pesqueras de Aysén.

Ante esto, el ex dirigente gremial reconoció haber obtenido aportes de pesqueras cuando era dirigente sindical de los pescadores artesanales, mientras corría su precampaña al parlamento, y, finalmente, cuando se encontraba en medio de su carrera electoral. De estos tres momentos, sólo admitió como un “error” la primera vez, cuando recibió dinero de la Federación de Industrias Pesqueras del Sur Austral (FIPES) mientras era líder sindical en Aysén.

Pero algo que no contó Fuentes en su mea culpa ante los periodistas, fue que precisamente en esa época jugó un rol clave para que en la Ley de Pesca se incluyera un párrafo que automáticamente mejoraba el negocio de FIPES, que pagaba sus viajes y reforzaría más tarde las finanzas de su carrera hacia la Cámara de Diputados, según señala una investigación de CIPER.

Según dijo a la prensa, los fondos recibidos por dicha compañía fueron ocupados en viajes a Santiago y Valparaíso en 2012 para “llevar el mensaje de la periferia” participando de la discusión de la Ley de Pesca. En este momento ya se encontraba en el estrellato político gracias a la gran protesta regional de Aysén.

Fue en ese entonces también cuando Fuentes incluyó una demanda que fue acogida por la ley, y que más tarde significaría el aumento de la cuota anual de merluza austral -el mayor recurso marino de Aysén- que pueden capturar las pesqueras bajo el control de Friosur, una empresa de la familia Del Río -históricamente asociada a la DC- que forma parte de FIPES.

Con esto, los pescadores artesanales de Aysén pueden ceder el 100% de su cuota de pesca al sector industrial.

Friosur es la única industria procesadora y comercializadora de la región, y con esta reforma ahora se le permite comprar la cuota de los pescadores simplemente transando los títulos.

A estos pescadores se les ha otorgado el nombre de “pescadores de papel” o “pescadores de orilla”, al vender su derecho de pescar sin hacerlo y vendiéndolo prácticamente a la mitad del precio que ofrecen quienes realmente capturan las merluzas.

En lo que va del año, las cifras indican que el 50% de los pescadores artesanales ha cedido su cuota a Friosur, mientras que el año pasado los números alcanzaron el 75%.

Cabe señalar que la Federación de Industrias Pesqueras del Sur Austral (FIPES) está compuesta por las empresas Friosur, Emdepes y Pesca Chile; las tres cuentan con la participación del grupo Del Río.

Lea la investigación completa de CIPER aquí.

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