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Ayer, en la Cámara de Diputados, se vivió una tensa interpelación presentada por Chile Vamos contra la Ministra de Justicia, Javiera Blanco, cuestionada por los conflictos que enfrentan los servicios de Gendarmería, el Sename, Registro Civil y la Corporación de Asistencia Judicial, dependientes de su cartera. La sesión, que se extendió por casi cuatro horas, incluyó desalojo de las tribunas, griterío, acusaciones cruzadas, lágrimas de Camila Vallejo, una salida de madre de Marcelo Schilling y, finalmente, el diputado René Saffirio anunció que presentará una acusación constitucional contra la Ministra Blanco. Esta es la única herramienta de los parlamentarios para destituir a un secretario de Estado.

La diputada Marcela Sabat estuvo a cargo del interrogatorio a la secretaria de Estado que constó de 13 preguntas, reiterados emplazamientos a asumir la crisis de su cartera, junto con acusar a Blanco de mentirle al país en el caso de las jubilaciones de Gendarmería y la contratación de personal en ese servicio.

La Ministra Javiera Blanco, blindada por el Comité Político en pleno presente en la Cámara, negó cada una de las imputaciones y con gráficos en mano, afirmó que durante su gestión, -que se ha extendido por un año y dos meses-, se estaba frente a un “antes y después” en Justicia. Como ejemplo, Blanco sostuvo que por primera vez se transparentan los menores fallecidos en el Sename, aunque no detalló de cuántos se trata, porque no existe claridad sobre las cifras. Además, apeló a que es un servicio que históricamente ha sido abandonado y que hoy, sostuvo, se está ante un “momento histórico” para hacer modificaciones.

“Usted va a poder mencionar muchas materias donde históricamente no se hizo nada, sin duda. Lo estamos haciendo ahora históricamente. Este es un momento histórico para marcar un antes y un después”, dijo la Ministra.

La parlamentaria de Renovación Nacional leyó, durante toda la interpelación, el documento que contenía las preguntas y los datos que esgrimió, en cuya confección la asesoró el abogado y vicepresidente del partido, Eduardo Riquelme. La hija del ex alcalde de Ñuñoa expuso con un estilo bastante histriónico y mientras desde la oposición alabaron su desempeño, en la Nueva Mayoría ironizaron con que “sólo se dedicó a leer el guión que le armaron”.

Interpelación A1- 30

Como sea, tanto la Ministra como la parlamentaria, insistieron una y otra vez en los mismo argumentos y, además, otra estrategia fue recurrir al empate. Cuando Sabat emplazó a la Ministra por las abultadas jubilaciones de Gendarmería, Blanco retrucó que el funcionario que recibía la pensión más alta fue durante el gobierno de Sebastián Piñera.

En medio de la guerrilla de acusaciones cruzadas, con Sabat exigiendo un meaculpa de parte de Blanco y que contestara con cifras concretas, por ejemplo, en materia de presupuesto, Blanco pidió disculpas por utilizar la palabra stock para referirse a los menores en la comisión investigadora y de vuelta le enrostró a Sabat en varias oportunidad la expresión la “maquina de producir delincuentes”, como calificó al Sename la parlamentaria.

Desde la tribuna, en el sector este, se ubicaron los partidarios de Blanco, quienes aplaudían las respuestas de la ministra. En el sector sur dirigentes de Gendarmería y el Registro Civil, entre ellos Nelly Diaz, alentaban a Sabat y gritaban consignas contra Blanco. Entre las gritos que sonaros más fuertes, se escuchó “y va caer…, la ministra va a caer”, en alusión al comentado ajuste de gabinete que se espera en los próximos días. En la misma tribuna se encontraba el padre de la diputada, Pedro Sabat, junto a otro de sus hijos. El exedil comentó que su hija lo estaba haciendo estupendo y que “la ministra era más jabonosa que Le Sancy. No contesta nada”.

Sabat

Al momento de intervenir las bancadas, cuando le tocó el turno al PC, la diputada Vallejo pidió terminar con el show mediático de la interpelación, exigió tomarse en serio el tema y se emocionó hasta las lágrimas al relatar la situación que viven los menores en los centros del Sename. Por el PS, habló el diputado Marcelo Schiling, quien pidió que Blanco no fuera removida de su cartera por el Ejecutivo, fue en ese minuto que se produjo el desalojo de los detractores de la ministra.

Sobre una salida de Blanco del ministerio, parlamentarios de la NM, hicieron hincapié en que sacar a la ministra sería otorgarle un triunfo político a la oposición, que desde hace unos días, en conjunto con la bancada de independientes, evaluaba la acusación constitucional, que finalmente anunció Saffirio, un ex dc.

Para proceder a acusar a la ministra Blanco, se necesitan 10 firmas patrocinantes. Juan Antonio Coloma, al terminó de la sesión, informó que Chile Vamos se reunirá hoy para definir esta materia.

En total, se requiere mayoría simple para aprobar la acusación, es decir, en caso que estén todos presentes, 61 votos. Actualmente la oposición cuentan con 44 votos, si se sumara la totalidad de los independientes, que son 8 parlamentarios, incluido Gabriel Boric y Giorgio Jackson, aún necesitan convencer a parlamentarios de la Nueva Mayoría. Uno de ellos podría ser el radical Fernando Meza que ya votó a favor de la interpelación. De todos modos, finalmente es el Senado quien debe pronunciarse para definir si es o no destituida, donde el oficialismo cuenta con mayoría.

A la salida de la sesión, el vocero de Gobierno, Marcelo Díaz deslizó criticas a Sabat: “quienes crean que la interpelación es un combate de boxeo que alguien gana o pierde, no está entendiendo el sentido de la interpelación”, sostuvo.

Y luego, Díaz respaldó de forma cerrada los dichos de Blanco en la Cámara: “Tenemos la posibilidad como país de hacer transformaciones importantes en la forma y el modo como hemos enfrentado estos desafíos. Eso es lo que está haciendo la ministra de Justicia, esa es la tarea que le encargó la Presidenta de la República y creo que hoy ha quedado de manera contundente expresado en este debate. Lo que estamos haciendo para cambiar una realidad que se arrastra desde hace muchos años y que requiere urgentes medidas que son las que estamos adoptando”, dijo. Por último, descartó que la acusación constitucional tenga fundamentos.