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La empresa de condones Kaiju, salió a defenderse con todo luego de que el Instituto de Salud Público identificara fallas en 3 lotes de sus preservativos y decretara alerta sanitaria.

Según consigna La Tercera, la firma chilena que fabrica los condones en China aseguró que “nunca tuvimos ninguna queja de los servicios de salud”.

Añadió que “desde principios del año 2015 empezamos a trabajar con Cenabast para el programa de la mujer (…) Este producto llegó a Chile el año 2014-2015 donde por medio de Cesmec se hizo todas las pruebas siendo resuelto cada lote ingresado sin ningún tipo de problemas de ruptura y tamaño”.

Por lo mismo, Kaiju llamó a la tranquilidad a los consumidores y a “no dejarse llevar por una mala información o información incompleta, ya que nosotros como personas, empresa y marca quedamos mal vistos por una mala gestión. No porque el producto sea chino es malo, como ya se mencionó contamos con todos los certificados que este gobierno solicita”.

Durante la mañana el Ministerio de Salud y el ISP aclararon que los lotes que reportan problemas son el 150301, 150305 y 150307, por lo que la advertencia fue “no utilizar los dispositivos remanentes que pertenezcan a los lotes afectados”.

De acuerdo a La Tercera, el director del ISP, Alex Figueroa expuso que “se trata de un producto chino que fue autorizado para ingresar el año pasado, no había presentado fallas, todas las pruebas las había pasado. En ese sentido, el sistema regulador del país funcionó bien, no hubo notificación de fallas o reacción adversa por parte de este producto, por lo cual descartamos alguna situación de falla anterior o de falla del producto en partidas anteriores”.

Tras visitar el recinto que almacena estos productos, Figueroa soltó que “llegamos a la conclusión y a la certeza que nunca ha recibido los preservativos. El que importó no dijo la verdad, quien hizo la pruebas tampoco verificó las condiciones de almacenamiento, ya que la bodega declara no tener contrato vigente. Nosotros hemos hecho saber esto, para esos productos no hay suficiencia técnica para decir que fueron almacenados de forma correcta”.

“Aquí no solo hay una mentira, sino un deseo de ahorrar plata a costa de la gente”, cerró.