Regimiento Arica Caravana La Serena A1

El ex Comandante en Jefe del Ejército, Juan Emilio Cheyre, no es el único procesado en la causa Caravana de la Muerte episodio La Serena que tendrá permiso para salir del país y suspender su arraigo nacional.

Resulta que el militar retirado Jaime Ojeda Torrent, al igual que el ex general, obtuvo autorización para suspender su medida cautelar de arraigo nacional.

Según pudo comprobar The Clinic Online en la carpeta de investigación de esa causa (Fojas 5311), la defensa de Ojeda ingresó la solicitud el pasado martes 13 de septiembre requiriendo el permiso para dirigirse a la ciudad de Manta, en Ecuador, por razones “académicas y laborales”. Un día después (ayer), el ministro Carroza decidió visar el viaje, previo pago de un millón de pesos de fianza.

Ojeda Torrent pidió ausentarse desde el 25 de septiembre hasta el próximo 9 de octubre, fechas similares a las que solicitó Cheyre para asistir a Bogotá. Por esta razón, la Agrupación de Familiares de Ejecutados Políticos (AFEP) anunció que apelará también a esta resolución, tal como lo hizo con la autorización al ex jefe del Ejército.

Cabe recordar que luego de la publicación de este medio sobre el permiso para salir del país, el encargado de la ONU para el proceso de paz colombiano, Jean Arnault, señaló que no había posibilidad de que llegara a la misión como observador oficial, al mismo tiempo que aclaró que el ex Comandante en Jefe del Ejército chileno “tiene antecedentes penales y es una regla absoluta que cualquier personas civil o militar que tenga antecedentes penales no pueda llegar a ser observador, este señor no tiene posibilidad de llegar a Colombia como observador”.

“Blancas palomas”

Jaime Ojeda Torrent es otro de los procesados junto a Cheyre como cómplice en el episodio de La Serena de la Caravana de la Muerte. El 13 de julio pasado, cinco días después de ser detenido, la Corte de Apelaciones de Santiago le concedió la libertad bajo fianza -junto a Cheyre y los otros implicados como cómplices- previo pago de un millón de pesos, y al día siguiente el mismo tribunal de alzada rechazó un recurso de amparo presentado por su defensa que buscaba anular el auto de procesamiento.

En el expediente del Caso Caravana La Serena, Ojeda aparece dando dos declaraciones: una el 25 de abril de 2011 – donde ratifica además una declaración policial del 4 de febrero de 2005- y otra el 10 de julio de 2012.

En ambas el uniformado señala que a octubre de 1973 estaba recién ascendido a teniente de Ejército, y particularmente sobre esta causa que fue destinado a revisar al cementerio de La Serena a revisar la “capacidad” de la fosa común y que presenció los fusilamientos.

Según Ojeda, se entrevistó con el administrador del camposanto y después informó de la situación a sus superiores en el Regimiento Arica. Luego, observó el fusilamiento y cargó los cuerpos para llevarlos hacia el cementerio. En esa parte de la declaración, afirma que no miró bien el estado en que se encontraban los cadáveres, pero “el hecho, me refiero al fusilamiento, lo encontré justo porque ellos eran unos extremistas. Consideré el fusilamiento excelente, porque era lo que debía haber ocurrido sin lugar a dudas”.

Además dice que antes del “pronunciamiento militar”, en el regimiento habían recibido amenazas de parte de “terroristas y extremistas, más bien del MIR, de fusilamiento y ejecución de oficiales del regimiento y sus familias, por lo tanto era una situación de mucha angustia para todos. A partir del 11 de septiembre de 1973 estábamos en tiempo de guerra, funcionando tribunales militares en tiempos de guerra. Se comentaba que todos los fusilados habían tenido su proceso y habían sido declarados culpables por sus actos extremistas y tuve información que se había dictado sentencia de muerte en su contra”.

Junto con eso, en la declaración de 2012, ratifica lo señalado anteriormente, pero dice no acordarse de si los ejecutados recibieron tiros de gracia. Además señala que debe haber sido algo “común y silvestre, lanzar los cuerpos a la fosa”. Agrega que no recuerda haberlo realizado.

Al final de su declaración, Ojeda señala: “Deseo dejar constancia de la importancia fundamental de que investigador independiente políticamente, averigûé quiénes eran políticamente los fusilados para poder tener la consciencia tranquila y ratificar que no fueron ‘blancas palomas’ sino extremistas intelectuales o materiales de izquierda”.

Juan Emilio Cheyre obtiene permiso para asistir como observador del proceso de paz en Colombia – The Clinic Online