Divino Anticristo

Estoy hablando telepáticamente con personas muy importantes de otros países. Con ingenieros civiles e industriales sobre cosas de negocios, no de estupideces. Pero nosotros no le decimos a nadie, porque después el diablo le cuenta a los gallegos y empiezan a decir que es como sabiduría de ellos. Yo no hablo nada de lo que me comentan.

Nosotros, por ejemplo, sabemos todo lo que va a pasar en este país, con Estados Unidos, en Europa también, Asia Menor, con todos los países. Porque me comunico directamente con la CIA, ellos tienen mucho poder como el diablo. Por eso mismo, le ha ido tan mal al país. Con este libro que ya escribí van a entender todo, tienen que leerlo. Lo vendo a dos mil pesos.

Una mujer que no esté transcurrida puede entender todo lo que sea del señor diosísimo y lo del demonio. Son mujeres entre quince y dieciséis años, vírgenes. Ellas pueden interpretar todos los mensajes que ellos mandan directamente. No están escondidas, es fácil identificarlas, se nota como caminan, yo veo muchas todos los días. Pero no dicen que se están comunicando con el arcángel.

Ahora estoy recibiendo órdenes telepatiquísimas para que escriba sobre lo que los ignorantes llaman economía. Pero sé que todos los artículos de economía son falsos, porque la economía de los países no existe. El señor diosísimo ilumina a los empresarios de empresesísimas, a los directores de los bancos más importantes nada menos.

Nosotros, los ingenieros, creemos que los directores de finanzas no tienen nada que ver con el demonio, pero matan a fierrazos a niños pobres y mujeres pobres porque así piensan que van a tener misterio y van a ser muy respetados.

La Bachelet ha hecho lo mismo, pero el arcángel me dijo que yo podía arreglar todo eso con magia negra del chuchesumadre. Nosotros, no tenemos nada que ver con monos que creen que la magia negra es solamente para engatusar hueones, eso creen porque no saben que es para solucionar las cagás que quedan en todas partes por culpa de los cochinos. El arcángel sabe que voy a usarla para arreglar esos asuntos gubernamentales.

No puedo asegurar que la presidenta haga magia negra, porque después dicen que los ingenieros somos cahuineros, porque tenemos una memoria increada, muy superior. Para que no digan esas hueás, le pregunto al arcángel cuántos técnicos y gañanes tengo que contratar para solucionar todo y me dice que son cuarenta ingenieros civiles y mil doscientos técnicos y gañanes, que son maricones feos. Pero ese equipo comandado por los ingenieros va a gobernar todo el mundo.

Pero el demonio no deja que todos tengan plata: los contadores increados pueden ser millonarios, los invitan o hacen grandes fiestas. Pero no los ingenieros, ni los técnicos, ni los gañanes, porque si son millonarios después se vuelven indolentes, andan achacados.

Por eso, esos chuchesumadres hacen magia negra, porque hay que arreglar lo de los contadores y también lo de los trabajadores voluntarios. No hay que creer en esos hueones que dicen que son buenitos, pero son flojitos. Sé que ellos controlan todo lo que se está haciendo y la gente les cree porque demuestran que son millonarios, pero lo son con la renta que les envía su papito adoptivo que está en un país increíble.

A la gente que no es envidiosa yo le cuento lo que va a pasar lueguito: las encarnaciones de estrellitas perdonan a los monstruos con plata y a las viejitas criminales y asquerosas porque tienen platita también. Las estrellitas son perdonadoras porque cuando jóvenes eran feas y no pudieron seducir hombres y ahora pagan por meterse en la cuea a los satánicos de las clases ABC 1 y 2.

Así que cuando pasan los choclones, las viejitas perdonadoras y los cahuineros que ruegan a las encarnaciones de viejitas y monstruos pichula hedionda a cuea de maricón, también son perdonados. La gente se queja que los choclones van a pasar en dos meses más y estos cochinos perdonados siguen cometiendo crímenes, también siguen asaltando casas, matando mujeres y niños. Eso hacen las sectas satánicas corrompidas.

Nosotros creemos que los perdonan porque creen que son sectas o sectores de la Iglesia, creen que son jóvenes cristianos que matan cochinos de la Iglesia ¡y es mentira! Esos huevones son solamente bolseros de un viejo maricón que les regala alojamiento gratis y alimentación pésima, a cambio de que le consigan una vez a la semana a un maricón feo, como él, para que le limpie bien limpiada la cuea.

Yo sé que los satánicos no tienen nada ver con la Iglesia, son hijos de empleados públicos corrompidos y de gallegos corrompidos. Estas sectas serán masacradas en su totalidad, como pasó en Francia y Estados Unidos cuando se encarnen mujeres y jóvenes reclamantes y no viejas perdonavidas, que por perdonar, los arcángeles les van a quitar todas sus divisas de los bancos y si empiezan a cometer crímenes en venganza serán crucificadas por los arcángeles.

Las encarnaciones de las viejas matan a menos cochinos y criminales en América del Sur porque aquí esos les dicen que son buenitos y se pescan a las viejitas, las convencen, tal cual como los cahuineros satánicos lo hacen. Así las viejitas los perdonan miserablemente y ellos no tienen más problemas con matar niños chicos a fierrazos y a patadas en el hociquito, tirándolos a pozos sépticos.

Los satánicos dicen que el nazismo ya pasó, pero ellos se salvaron gracias a las encarnaciones de viejitas perdonavidas. Porque en realidad los satánicos trabajan de infiltrados como empleados públicos provocando desequilibrio en lo que los ignorantes llaman economía.

La gente cree que la economía se puede ver en las construcciones de los edificios, pero ahí solo hay grupos de obreros con cascos, con el cinturón lleno de herramientas y correas en el cuerpo para protegerse del trabajo en la altura. Pero es puro chamullo, es mentira que se suben a los techos o a los andamios y que usan esas herramientas.

Porque ellos son millonarios y solamente le limpian la cuea al arquitecto piñufla o a los maquinistas de los tractores y el resto del tiempo se dedican a hueviar a las mujeres que pasan, a las feas solamente, a las bonitas y a las lindas las insultan suavemente, porque así dicen que desprestigian a los trabajadores comunistoides.

Ahora estoy escribiendo sobre lo más importante, cuando la gente me compre mis nuevos libros que escribí hace dos semanas, se van a dar cuenta de todo esto. Ahí no van a encontrar a nadie malo, porque es la mejor literatura. Por eso no es novela, es una novelísima, un ejemplo de la literatura más increíble a la que se puedan enfrentar los críticos y ahí van a pensar: ¡sálvense quien pueda!