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Cuando el Sename se encuentra en el ojo del Huracán, por las muertes de cientos de menores y los testimonios de malos tratos en los centros y hogares asociados, Cooperativa da a conocer el relato de tres jóvenes que vivieron en la institución.

El primero de ellos es Julio, de 21 años, quien con sólo siete años se fugó la primera vez de un hogar.

“El Sename a uno lo vuelve más delincuente. Hartas veces tuve problemas con funcionarios, me han pegado, me han castigado, te castigan fuerte, y eso a uno lo hace más agresivo. Es un infierno para un niño, yo me arranqué a los siete años de un hogar del Sename porque el profesor quería violarnos, me quería violar y yo me arranqué”. narra.

“Me da rabia que recién se preocupen, porque ahora uno es mayor, uno los necesitaba cuando uno era menor, yo sería distinto, no andaría en la calle, tendría pega”, se lamenta el joven.

La otra situación que cuenta la emisora radial es la de Nayaret.

“Es aburrido (vivir en un centro del Sename), no me gustaba, me fugaba todos los días, era fome, le faltaba el respeto a las tías y me querían puro echar. Han muerto muchos niños en el Sename y no quiero volver”, dice.

Polette, de 21 años, cuenta que hizo cursos de repostería en el Sename, pero igual terminó en la calle.

“Malo porque se preocupan entre ellos nomás y no se dan cuenta que hay gente que los necesita. Yo ya no estoy ahí porque cumplí la mayoría de edad y me fui. Estuve como en tres hogares y hubo problemas que me hicieron llegar a la calle”.