“Te quiero contar, disculpa si es muy fuerte, pero aquí estoy con mi pololo”.

Así parte el relato de un auditora del “Chacotero sentimental”que llamó al Rumpy para relatarle por teléfono el polvo que estaba teniendo con su pololo.

“Estoy con mi pololo en mi casa”, repite en medio de lo que se oye como un suspiro. “Estamos incursionando en este minuto, te lo prometo”, afirma ella.

“Un saludo, Rumpy”, es escucha de fondo, de quien debe ser la pareja.

“Estoy sintiendo algo muy rico, estamos en mi cama, él me está peinando la alfombra”, cuenta ella.

La mujer gime e insiste en que está teniendo sexo en ese mismo momento. “Si es muy fuerte dime”, le pregunta.

Sigue gimiendo y le pide al Rumpy que le diga algo.

Luego, el Rumpy pide hablar con la pareja, el tipo agarra el teléfono, le dice que ella quería y llamar y que en esos momentos se está dirigiendo al país.

Después retoma ella, cuenta que estaba saludando al país un ratito. “Es algo muy rico”.

“Los estoy pasando chancho, estoy regio”.

Ante la pregunta de cómo es, responde “yo soy más o menos de un metro 75, 114, 95 y alrededor de 116, o sea me gasto el medio pavo (…) se pierde su pene en mi trasero”.