¿slash a uno

¡El regreso se ha concretado! Tras más de dos décadas sin subirse a un escenario local después de su polémica actuación cuando se presentaron borrachos y con dos horas de atraso, la banda Guns N´ Roses tocó este sábado sin atrasarse un minuto ante 66 mil espectadores que vibraron con cada canción de su repertorio. Esto significó el alucinante regreso de Slash, quien opacó un bajo rendimiento de su compañero Axl Rose y del bajista histórico Duff McKagan.

En un concierto que duró dos horas y media por parte de este grupo que tiene una fama legendaria en la cultura del rock mundial, dejó vuelto locos a sus fanáticos cuando tocaron temas clásicos como “Sweet Child O’Mine”, “Welcome to the Jungle” y “Civil War”.

Aunque no solo se restringieron a sus canciones, ya que también interpretaron covers, entre los que se destacaron como “Wish You Were Here” (Pink Floyd), “The Seeker” (The Who), “Live and Let Die” (Wings) y “Knockin’on Heaven’s Door” (Bob Dylan).

La banda más peligrosa del mundo, sobrenombre con el que eran llamados en algunos países, se encargaron de borrar cualquier rastro de su pasado y ya dejaron atrás sus problemas con el alcohol, con las drogas y con la ley. El show que desarrollaron en Santiago fue su segunda presentación en el marco de su gira latinoamericana “Not in This Lifetime”. El jueves pasado tocaron en Lima y sus últimas actuaciones serán a finales de noviembre en Ciudad de México.

Entre los primeros acordes de “It´s so easy” y hasta la despedida con su clásico tema “Paradise City”, la banda no decepcionó a los asistentes que adquirieron entradas a partir de 50 dólares hasta las más caras que alcanzaban las 450 unidades de la moneda gringa.

Sin embargo, los costos ni las ubicaciones importaron cuando Axl Rose saludaba escuetamente con su acento gringo con un: “¡Hola!” a todos los que lo fueron a ver. A pesar de que sus kilos de más y la pérdida de su movilidad se pueden observar a simple vista, al líder de los Guns N´ Roses aún mantiene su look ochentero que se confunde con la vestimenta de los gitanos.

Uno de los puntos más altos del espectáculo fue cuando tocaron “Welcome to the Jungle”. La locura se hizo presente en el lugar y todos celebraban el regreso de esta banda conocida en casi todos los rincones de la Tierra. Lo único preocupante para los que vieron esta escena mágica fue que a Axl Rose le costaba mantener estables los alaridos de sus cuerdas vocales, situación que podría dañar seriamente su extensa carrera musical.

Después de interpretar canciones más mesuradas, el grupo retomó con ímpetu los temas “Rocket Queen”, “You Could Be Mine” y “Civil War”. Con el público rindiéndole honores a las estrellas de la noche, Axl de manera sorpresiva y cómplice se acercó a Slash y dejaron conmovido al público, quienes gritaban exaltados por ver este acto escénico inimaginable hace unos años cuando aún se mantenían separados.

Así fue como el concierto de a poco se acercaba a su fin y “Civil War” empezó a sonar en los parlantes del Estadio Nacional. Aunque las carencias del legendario Axl quedaban al descubierto, ahí apareció el héroe de la noche, Slash, quien evitó cualquier pifia contra ellos con una majestuosa clase de guitarra que lo destacan como uno de los mejores del mundo.

Esto se repitió en su conocida canción “Sweet Child o’ Mine”, pero Slash estaba presente y minimizó el decaimiento oral de su compañero de tantas batallas en los escenarios. Aunque los excesos de su pasado han afectado a sus miembros, entre lo que se destaca el daño a las cuerdas vocales de Axl, Guns N´ Roses sigue dando un buen show que será difícil de superar por cualquier otra banda que intente compararse con ellos.