universidad de los andes A1

Por petición del Mineduc, las instituciones de educación superior del país transparentaron sus últimos estados financieros del 2015.

Aquí se puede ver que las 59 universidades tuvieron ingresos por US$ 4.800 millones, proveniente de los aranceles, estudios y donaciones, según lo publicado hoy por El Mercurio.

Por otro lado, sus gastos fueron de alrededor de US$ 4.700 millones. De hecho, 17 de ellas terminaron con un déficit el año pasado, cifra que aumentó desde el 2014, cuando fueron 14 las universidades que tuvieron pérdidas; y desde el 2013, cuando se registraron 10 planteles en estas condiciones.

Entre las instituciones que marcaron número rojos hay 15 privadas y dos estatales: la Universidad de Playa Ancha, con pérdidas de $622 millones, y la Universidad de Magallanes, con $371 millones.

El establecimiento con mayor pérdida fue la Universidad de los Andes, que bordeó los $19 mil millones, más del doble que el año anterior, cuando tuvo un déficit de $7 mil millones.

Su administrador Alejandro Gutiérrez sostuvo que “en ambos estados financieros el déficit se debe a la puesta en marcha de la Clínica U. de los Andes, el cual como todo proyecto de envergadura estaba previsto y está financiado”.

Según él, este aumento se debe a que la clínica “fue inaugurada en mayo de 2014; por lo tanto, alcanzó a operar siete meses, mientras que en 2015 lo hizo todo el año. Esto es parte de lo proyectado, y se sigue aumentando la disponibilidad de camas y prestaciones de acuerdo a lo planificado”.

Criticó que el 2014 “a las universidades no pertenecientes al Consejo de Rectores se les quitó el 50% del Aporte Fiscal Indirecto (AFI) que les correspondía recibir”, un factor que influyó igualmente en las cifras.

Al mismo tiempo, la Universidad Gabriela Mistral obtuvo pérdidas por $6.500 millones. Su rector Alberto Vásquez aseguró que esto se explica por la suscripción de un crédito bancario por la administración anterior, que estaba a nombre de la universidad pero que ahora se traspasó a la inmobiliaria dueña de los terrenos de la institución.

“Una de las razones de por qué recuperamos la acreditación institucional fue esto”, explicó.

Ahora que se encuentran acreditados, el rector espera “un aumento importante en la matrícula, que nos permitiría llegar a cifras históricas respecto de la salud financiera de la universidad”.

Vásquez estimó que en el 2018 ya superarían su déficit.

Los estados financieros también permitieron identificar a las universidades que más recursos perdieron, lista que lidera el Inacap, que registró $15 mil millones, cerca de $13 mil millones menos que en 2014.

Según este plantel, esto se debe a los gastos operacionales que han realizado, para equipamiento, docencia y depreciación, y por la puesta en marcha de las sedes de Talca, Rancagua y Renca.

Las carreras mejor y peor pagadas en Chile: Escáner a 119 especialidades – The Clinic Online