Walker Fuentes A1

“La petición al señor Vial fue hecha como persona natural”, declaró el senador DC, Patricio Walker ante la Fiscalía el pasado 5 de diciembre en referencia a los $12 millones que el legislador pidió a Carlos Vial, presidente de la Federación de Industrias Pesqueras del Sur Austral y directivo de Friosur, para apoyar la campaña a diputado del dirigente Iván Fuentes.

En ese testimonio secreto, que publicó hace una semana La Tercera, Walker insiste en la tesis que ha esbozado desde que Informe Especial reveló la existencia de recursos que gestionó a favor de Fuentes y que no formaban parte del financiamiento autorizado de campañas. “A mí nunca Vial me informó que él solicitaría reembolsos para recuperar estos aportes (…) no hubo boletas ni facturas y personalmente actué con total buena fe, con la total convicción de que no había irregularidad alguna y menos ilícito”, aseguró.

En lo concreto, sin embargo, los hechos dan cuenta de que los dineros allegados no fueron parte del patrimonio personal de Vial, sino que se trató de platas que destinó la industria para Fuentes y que fueron justificadas mediante boletas asociadas a un hermano del legislador.

¿Cómo se triangularon estos recursos? Según la declaración realizada por Claudio Rodrigo Pumarino Bontempi, director de Friosur, el martes 6 de este mes, él contactó al abogado Tomás Walker a principios del mes de junio del año 2013 “para encargarle la realización de un trabajo. Esto parte por una solicitud que le hace Patricio Walker a Carlos Vial de dinero para ayudar a Iván Fuentes, se refiere a una cantidad de doce millones de pesos, y este último lo manifiesta en una reunión en Santiago donde estaban él, don José Luis del Río y yo”.

José Luis del Río es presidente del directorio de Friosur. Vial y Pumarino son parte de la misma compañía, por lo que si Walker efectivamente estaba solicitando dineros a título personal con Vial, ello claramente no se concretó.

Peor aún, según Pumarino, fue en esta cita donde se pactó cómo se justificaría el gasto en Friosur a través de trabajos del hermano del legislador. Plantea que Vial “primero relata la solicitud de Patricio Walker, en términos de poder ayudar económicamente a Iván Fuentes que estaba en una precaria situación económica, a lo cual don José Luis Del Río señala que sí, pero que esto se haga mediante un trabajo que sea necesario para la compañía Friosur. Ante esta solicitud hablo con Tomás Walker y le digo que es necesario un estudio e informe jurídico sobre la posibilidad de otorgar garantías sobre las concesiones acuícolas para solventar la mala situación económica de la empresa, todo ello como consecuencia de unas modificaciones legales que permitieron a la industria del salmón afrontar la crisis que se vivió años anteriores”.

Pumarino prosigue con que “así desde el estudio jurídico de Tomás Walker me dijeron que había un abogado que podía ayudar en eso, no recuerdo el nombre pero luego si supe de él por la boleta que se extendió y que tuve conocimiento por el correo. El trabajo fue entregado en las oficinas de la empresa en Santiago y luego me llegó. Afortunadamente la industria del salmón tuvo un repunte económico y no fue necesario acudir a las fórmulas de garantía sobre las concesiones acuícolas”.

El empresario agrega que “cuando conversé con el abogado Tomás Walker le manifesté que los dineros que se pagarían, esto es seis millones de pesos por el trabajo encomendado, serían para ayudar a Iván Fuentes, ante lo cual el me señaló que no tenía problemas, salvo que el abogado que haría el trabajo de su estudio cobraría una parte de esos honorarios, ante lo cual yo manifesté que era un tema del estudio y revisara la mejor forma de ayudar a Iván”.

“Posteriormente Tomás Walker no me señala en definitiva qué pasó con el pago ni los dineros, pero sí me llegó el informe oportunamente antes del cierre contable”, adujo.

El 25 de junio de 2013, Tomás Walker envió a Pumarino una boleta por $6 millones de Alejandro Correa Rivera, entonces abogado de su estudio Walker y Valdivia Abogados.

La otra mitad de los fondos requeridos, según consta en un email de ese mismo mes del vicepresidente de Fipes y presidente ejecutivo de Emdepes (del grupo Nissui), Mario Inostroza a Seiji Takahashi representante de Nippon Suissan Kaisha (Nissui), correrían por cuenta de esta última compañía, una empresa trasnacional. “La recomendación es hacerlo por la vía de los salmones, dado el problema ocurrido con Corpesca Salmones Frío Sur pagará $6 millones esta semana y la idea es que NAL o Salmones Antártica pague la próxima semana. NO se recomienda que las pesqueras hagan aportes por lo antes mencionado. Se recibirá boleta de honorarios de estudio de abogados cuya glosa nos informarán posteriormente”, detalla este correo.

La investigación de la causa está a cargo del fiscal regional de Aysén, Pedro Salgado y hoy el tribunal de la zona debe resolver sobre la solicitud de sobreseímiento que realizó Walker, quien, entre otras cosas, acusó que “en el mes de julio del presente año 2016 alguien accedió sin mi autorización a mi cuenta de correo Gmail y de la cual eliminó prácticamente la totalidad de los correos”.

La abogada Marisa Navarrete, querellante en representación de los pescadores artesanales de Coronel -y pareja del persecutor que originalmente había sustanciado la causa, Emiliano Arias-, se opone a esta medida y ha requerido que todas las aristas relacionadas con el tema se reagrupen.

“Aquí los hechos son lo mismo. La llamada ley Longueira se aprobó vía cohecho y allí tuvieron especial participación las asociaciones de pesqueros a lo largo de todo el país. Estamos hablando de Asipes, de Fipes y Asipnor, donde pertenecía Corpesca. Eso hace que el trabajo de Fiscalía se tenga que duplicar”, plantea.