georgemichael

Tras la muerte del músico británico George Michael (1963-2016), ya comenzaron a aparecer historias en torno a su figura. Una de éstas la cuenta el diario El País de España en una crónica donde rememora el día en que la policía de Estados Unidos le tendió una humillante trampa.

Transcurría 1998, con Michael como ícono mundial del pop, cuando una tarde, en un baño público de Will Rogers Memorial Park, en Beverly Hills, un policía vestido de civil lo detuvo tras hacerse pasar por un hombre que intentaba seducirlo.

“Los dos se insinuaron y, cuando iban a mantener relaciones sexuales, el agente se identificó y arrestó al músico” por conducta inmoral en público recuerda la publicación.

“Lo que siento no es vergüenza. Me siento estúpido, imprudente y vulnerable por haber expuesto mi sexualidad de esa manera”, diría más tarde el músico a CNN.

La situación provocó que fuese condenado a 80 horas de servicios sociales, además de tener que pagar una multa de 800 dólares.

Pese a que todo parecía haber quedado ahí, George Michael tenía preparada una ácida venganza. Salió públicamente del clóset, y sacó un tema en donde hablaba de la historia además de parodiar al policía que lo había engañado.

“Oh, sí, he sido malo./Doctor, ¿qué se puede hacer conmigo?/ Es que pienso en ello todo el rato, 24 horas al día, 7 días a la semana./ Ya he prestado mis servicios a la comunidad (aunque ya lo había hecho antes)./ Nunca lo había confesado”, dice parte de la letra de “Outside”.

“Quiero decir que no tengo problemas con que la gente sepa que, en estos momentos, tengo una relación con un hombre”, confesaría Michael.

A los pocos días de que “Outside” se transformara en un éxito, el policía que arrestó al músico se quejaría de que “en esa grabación se está burlando de mí”. El uniformado pediría una compensación económica de 10 millones de dólares. Cosa que, vale decir, no acogió el tribunal.