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Por primera vez, Marie Emmanuelle Verhoeven habló con un medio chileno, directo desde la India. En entrevista con El Desconcierto, la francesa entregó su versión y pruebas contra todo lo que se la acusa: “Desafío a cualquier persona a encontrar a la Comandante Ana”, dijo.
Sí vivió en Chile entre 1985 y 1995, sí trabajó en la cárcel de San Miguel, pero niega que haya ayudado a fugarse de la CAS al “comandante Ramiro”- Mauricio Hernández Norambuena-, entre otras cosas.

En la publicación se explica que el excomandante Jorge Barraza ha interpuesto una serie de pruebas y acusaciones en su contra, por ejemplo que ella misma le confesó ser la “Comandante Ana” y que era la encargada nacional de inteigencia el FPMR. Pero, posteriormente, miembros del mismo Frente negaron que ella militara allí, cosa que Verhoeven reafirma.

Se ha intentado involucrarla en el asesinato de Jaime Guzmán, detalle que también refuta: “No tengo nada que ver con el Caso Guzmán, es un hecho obvio. Hoy sabemos que la Comandante Ana es un personaje ficticio, que nunca fui miembro de la dirección del FPMR”, dice en la entrevista, y agrega que ese 1 de abril se encontraba en la peluquería y supo del suceso por la televisión.

El Desconcierto además accedió a algunos de los documentos de la investigación del caso, donde se determina que las pruebas que presentó Barraza no eran suficientes para una extradición.

A lo largo de toda la entrevista, Verhoeven es firme en torno a sus pruebas. Niega rotundamente haber militado en el FPMR, tiene pruebas que refutan haber sido miembro de la dirección, y explica lo irracional que resulta acusarla del asesinato de Guzmán si luego trabajó en la cárcel, en 1994: “Nunca fui parte de la dirección del FPMR, eso está probado. Al final, yo no soy acusada de haber matado a Jaime Guzmán. Entonces, ¿qué hacía yo? ¿Contestaba al teléfono? ¿Hacía el aseo? Si realmente era parte de la dirección del FPMR y si realmente hubiese participado en el asesinato de Jaime Guzmán, ¿cómo podría ser que unos años después trabajara con los prisioneros políticos en la cárcel de San Miguel en 1994? Es absurdo: uno más uno, igual dos y no tres”.

Al final, el medio digital adjunta un extracto de la carta que le escribió a su nieta mientras estaba en presidio.

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